¡Freno en seco y máxima tensión en el recinto legislativo tras cerrarse por completo las puertas a una polémica juramentación! “El que a hierro mata, a hierro muere.” Lo que prometía ser una maniobra de escape terminó en un cerco total cuando la corporación tomó una decisión tajante que desbarata cualquier intento de sesionar por fuera de los protocolos, dejando a los organizadores en un desconcierto absoluto y desatando un intenso vendaval de comentarios sobre las fracturas internas que hoy dejan a una conocida figura en un callejón sin salida. Para conocer el informe reservado y todos los pormenores, dirígete al primer enlace fijado en los comentarios.
El eco de la civilidad republicana y el naufragio de las pretensiones cuartelarias en el Senado La densa y solemne…