¡REVELACIÓN BOMBA EN EL JUICIO! Testigo clave destapa los oscuros secretos del hotel clandestino y la aparición del falso agente de la Interpol
Las oscuras maniobras en la custodia perimetral y la escandalosa irrupción de falsos agentes en la investigación judicial

Un exhaustivo operativo de seguridad destinado a proteger la integridad de testigos clave finalizó convertido en el centro de una severa investigación por severas irregularidades y ocultamientos.
El efectivo de la Prefectura Naval Argentina, Gonzalo Sebastián Abendaño, prestó declaración en sede judicial y expuso los detalles de las directivas recibidas para custodiar un hotel en la localidad de Nueve de Julio, un edificio de grandes ventanales cuya planta baja se encontraba completamente tapada con lonas e improvisados cerramientos para evitar la vista desde el exterior.
La orden inicial transmitida a los uniformados imponía establecer una consigna estricta en las Afueras del inmueble para impedir que personas ajenas tomaran fotografías o registros en video.
Según los reportes entregados por el personal saliente de la guardia, en el interior del establecimiento se encontraban alojadas varias personas vinculadas a una abogada, acompañadas por tres menores de edad y por un individuo que se identificó ante las fuerzas como integrante de la organización Interpol.
Durante las extensas jornadas de guardia, la presencia de los medios de comunicación en las inmediaciones del hotel fue en aumento.
La tensión escaló cuando la abogada Cutaya salió del edificio para advertir al personal policial sobre la presencia no autorizada de un periodista de televisión dentro de las instalaciones.
El cronista había ingresado de forma irrestricta para emitir una entrevista en vivo con una de las mujeres alojadas, lo que obligó a los efectivos a entrar al inmueble para desalojarlo de inmediato del lugar.
Las inconsistencias en la seguridad se profundizaron durante una de las guardias nocturnas.
El dueño del hotel se presentó ante los custodios para informar la supuesta pérdida de la llave de acceso trasera, solicitando formalmente que los uniformados ingresaran a la planta baja para realizar la vigilancia desde el interior del salón principal.
En ese espacio, los efectivos observaron la presencia de diversos juegos infantiles, como libretos para colorear y un futbolín, identificando a Macarena jugando con los menores cerca de la medianoche antes de retirarse a las habitaciones.
La actuación de supuestos funcionarios internacionales no se limitó únicamente al perímetro del establecimiento hotelero.
Durante los aproximados diez meses en los que Gonzalo Sebastián Abendaño cumplió tareas de custodia en la vivienda de Camila, se registró la llegada de un vehículo de color negro sin placa de rodaje.
Del automóvil descendió un hombre conocido con el apodo de el americano, quien fue identificado en las actuaciones como Nicolás Soria.
El sujeto exhibió una credencial de la organización Interpol y entregó una bolsa con mercaderías y golosinas para la hija de la dueña de casa.
Las revelaciones formuladas ante el tribunal expusieron además una llamativa intervención ocurrida en el domicilio de Camila.
En esa oportunidad, un automóvil civil con personal de la Policía Federal Argentina trasladó a un abogado y a dos mujeres que afirmaron pertenecer al Ministerio de Justicia.
Sin exhibir una orden judicial explícita ante los custodios de la Prefectura, las comisionadas ingresaron al patio de la propiedad y mantuvieron un diálogo de una hora con la menor de edad, a quien hicieron realizar diversos dibujos en una mesa pequeña.
El abogado defensor Marcelo Ponce, representante legal de Nicolás Soria, indagó de forma directa sobre el comportamiento adoptado por su asistido durante los breves contactos mantenidos con el personal de custodia.
Las respuestas del testigo confirmaron que el imputado se condujo con respeto hacia los efectivos de la fuerza pública en las ocasiones en que se presentó a entregar los insumos alimenticios.
Por su parte, la defensa de la abogada Cutaya focalizó sus interrogatorios en determinar la conducta observada por la profesional del derecho durante las inspecciones y la convivencia en el hotel.
El testimonio prestado descartó la comisión de delitos directos o faltas de respeto por parte de la letrada hacia el personal de la Prefectura Naval Argentina.
La causa abierta para esclarecer las maniobras desarrolladas alrededor de la Fundación Dupuy investiga si este grupo de personas realizó acciones orientadas a entorpecer, dilatar y desviar el accionar de la justicia en la causa principal.
La fiscalía sostiene la hipótesis de que, mediante la simulación de cargos en organismos internacionales como la DEA e Interpol, se indujo a error a testigos y a funcionarios públicos en perjuicio de la investigación sobre la desaparición del menor de edad.
Tras la finalización del testimonio de Gonzalo Sebastián Abendaño, las partes del proceso mantuvieron un tenso debate sobre la incorporación de nuevas medidas de prueba.
El tribunal evaluó el requerimiento para solicitar con máxima urgencia los libros de guardia de la Prefectura Naval Argentina con el fin de identificar formalmente a las personas que tuvieron contacto con los menores de edad.
La jornada concluyó con un fuerte cruce entre la fiscalía y los abogados defensores sobre la representación legal de los imputados y la validez de los procedimientos en marcha.
Fuente: CODIGOS SECRETOS