¡PAPELÓN INTERNACIONAL Y MENTIRA AL DESNUDO! MILEI ATACA A LA ONU, FRACASA CON MALVINAS Y SE QUEDA SIN DÓLARES EN NUEVA YORK
El papelón oficial en las Naciones Unidas y la encrucijada diplomática por el reclamo de soberanía

El presidente Javier Milei protagonizó un duro traspié internacional durante su intervención ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.
La presentación del mandatario generó severas críticas en los pasillos del organismo multinacional debido a los notorios giros en su discurso sobre las islas Malvinas.
El escenario diplomático expuso un cambio drástico en la estrategia del Poder Ejecutivo tras el fracaso de los intentos por construir un alineamiento automático con los Estados Unidos y el Reino Unido.
Sectores políticos recordaron las expresiones de admiración vertidas previamente por Javier Milei hacia la ex primera ministra británica Margaret Thatcher.
La administración nacional había facilitado la presencia del exprimer ministro británico Boris Johnson en el balcón de la Casa Rosada.
Aquel episodio fue registrado por los principales medios de prensa del Reino Unido, resaltando la figura de Boris Johnson en el histórico espacio asociado a la figura de Evita.
La embestida contra la causa atlántica sumó tensión cuando Javier Milei descalificó públicamente a los futbolistas de la selección argentina por exhibir una pancarta en defensa de las islas Malvinas.
El giro diplomático impulsado por el asesor Santiago Caputo buscó desviar la atención pública de la crisis interna ante el viraje de las posturas de Donald Trump.
Sin embargo, el reciente encuentro entre Donald Trump y el primer ministro del Reino Unido en el que abordaron la situación de Malvinas derivó en advertencias británicas hacia la Argentina.
Frente a la Asamblea General, Javier Milei intentó retomar el reclamo histórico al calificar a la causa Malvinas como un asunto nacional definitivo.
El presidente citó la resolución 3149 aprobada hace cincuenta años por el organismo para exigir que las partes se abstengan de introducir modificaciones unilaterales en el territorio en disputa.
La postura oficial derivó en una apelación tradicional al marco del diálogo de las Naciones Unidas, contradiciendo los ataques previos vertidos por la propia Casa Rosada.
Minutos antes de su apelación, Javier Milei tildó a la Organización de las Naciones Unidas de ser una institución inútil orientada a sostener a una casta de burócratas fatalmente arrogantes.
El mandatario recurrió a citas del economista Ludwig von Mises para cuestionar el rol de la diplomacia internacional en la defensa de los derechos humanos y la seguridad colectiva.
La embestida se produjo en momentos en que el diplomático argentino Rafael Grossi compite por la candidatura para presidir las Naciones Unidas.
Las gestiones del Poder Ejecutivo replicaron errores históricos al asumir que la Casa Blanca priorizaría la relación con la Argentina por encima de su alianza estratégica con el Reino Unido.
La estrategia oficial sufrió un revés cuando el gobierno británico extendió por cinco años más las licencias otorgadas a las empresas petroleras para operar en el Atlántico Sur.
La participación de la delegación argentina contrastó con las intervenciones del presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y del mandatario de Turquía Recep Tayyip Erdogan.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reafirmó una postura autonómica ante los organismos globales al condenar el genocidio en Palestina y denunciar la detención de Nicolás Maduro.
En el plano económico, la intervención del ministro de Economía Luis Caputo ante directivos de JP Morgan profundizó la incertidumbre de los operadores internacionales.
El titular del Palacio de Hacienda admitió la escasez de divisas para afrontar vencimientos de deuda por 27.000 millones de dólares el próximo año y un total de 50.000 millones de dólares en dos años.
Las palabras de Luis Caputo provocaron una suba inmediata en el indicador del riesgo país, el cual trepó hasta los 560 puntos.
Este nivel contrasta con el riesgo país de Brasil bajo la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva ubicado en 100 puntos y el de Uruguay fijado en 70 puntos.
Las compras mensuales de dólares por parte de la población se mantuvieron sobre los 3.300 millones de dólares durante los meses de julio, agosto y septiembre.
La fuerte demanda privada paralizó la capacidad del Banco Central de la República Argentina para continuar acumulando reservas internacionales.
Ante la falta de liquidez, el canciller Matías Quirno junto al equipo económico presentaron un financiamiento por 7.000 millones de dólares que fue desestimado por los analistas.
Analistas económicos advirtieron que la permanencia de las restricciones cambiarias responde a la falta de divisas suficientes en la autoridad monetaria.
El diputado Máximo Kirchner presentó un proyecto de ley para gravar la salida de capitales financieros especulativos del mercado local.
La iniciativa fue analizada en forma paralela a los encuentros mantenidos por el gobernador Axel Kicillof con inversores internacionales en los Estados Unidos.
Durante una entrevista posterior a su disertación, Javier Milei sostuvo que a la economía argentina le sobran los dólares gracias a un superávit comercial proyectado en 25.000 millones de dólares.
El jefe de Estado afirmó que la superabundancia de divisas genera un dilema entre la aceleración inflacionaria y la suba de las tasas de interés por absorción monetaria.
Los datos sobre la contracción de las reservas y el freno en la actividad productiva desmintieron las afirmaciones oficiales.
El escenario político se encamina a un proceso electoral condicionado por la volatilidad cambiaria y el estancamiento de las variables financieras.
Fuente: Diario K