¡Congresista destapa la “sarna” de Abelardo y peligra la curul de Corcho en plena tormenta política!
Revelaciones tras la muerte de Bendito Menor exponen una red de encubrimientos en la Guajira que salpica al propio gobierno

La muerte del jefe criminal conocido como Bendito Menor en el municipio de Riohacha desencadenó una serie de contradicciones que ponen en duda la versión oficial presentada por las autoridades nacionales.
En la vivienda donde ocurrieron los hechos no se registró ningún enfrentamiento ni se escucharon disparos.
Las puertas del inmueble no presentan impactos de bala ni signos de violencia.
La policía deshabilitó la totalidad de las cámaras de seguridad instaladas en el sitio al momento de su llegada, eliminando los registros de lo sucedido.
En el lugar de los hechos aparecieron cuatro personas sin vida, entre ellas Bendito Menor, su compañera sentimental y un hombre dedicado al negocio lícito de licencias de conducción.
Informaciones recopiladas confirman que Bendito Menor y su pareja adelantaban un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación para entregarse y delatar a figuras públicas.
La organización armada a la que pertenecía ejecutó el crimen mediante armas con silenciador para impedir que la verdad sobre sus nexos políticos saliera a la luz.
Las autodefensas paramilitares que controlan la Sierra Nevada de Santa Marta entregaron los cuerpos al gobierno de Abelardo de la Espriella para que este se adjudicara un falso triunfo militar.
El senador Alejandro Ocampo denunció públicamente que existió una comunicación directa entre la presidencia de la República y el grupo irregular para montar un falso positivo.
Alejandro Ocampo reveló que Bendito Menor y su estructura, liderada también por Pinocho, apoyaron activamente la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella.
Periodistas como Daniel Coronell y Salud Hernández han abordado el caso, mientras Salud Hernández difundió entrevistas a integrantes del grupo armado para desviarla atención hacia la oposición política.
Alias Pinocho confirmó en dichas entrevistas que la orden dada dentro de su organización fue respaldar la candidatura de Abelardo de la Espriella.
La población de Riohacha rechazó la versión del triunfo militar y reveló detalles del caso mediante llamadas y mensajes directos a los congresistas.
En paralelo a este escándalo, el Consejo de Estado admitió una demanda formulada por la firma de abogados de Abelardo de la Espriella para retirar la curul a la congresista Carolina Corcho.
La acción judicial interpuesta por el hermano del director de la Agencia Nacional Jurídica del Estado busca sacar a Carolina Corcho del Senado.
El Consejo Nacional Electoral ya había exonerado a Carolina Corcho en febrero mediante un fallo de mayoría absoluta.
En dicho fallo, el organismo electoral determinó que el principio de autonomía del partido Pacto Histórico ampara la designación de Carolina Corcho como cabeza de lista.
Carolina Corcho compitió el 26 de octubre en una consulta popular contra Iván Cepeda y posteriormente asumió la primera casilla mediante un acuerdo de voluntades.
La congresista Carolina Corcho sostuvo que no existe inhabilidad por haber sido precandidata presidencial antes de aspirar al Senado.
Carolina Corcho afirmó que la ofensiva jurídica en su contra busca neutralizar las denuncias que realizó sobre la corrupción en las EPS y el manejo de recursos públicos.
Mientras tanto, el Ejército Liberación Nacional desafió abiertamente al presidente Abelardo de la Espriella en la región del Catatumbo.
Integrantes de dicha organización armada destruyeron una estación de policía utilizando una retroexcavadora antes de que el gobierno enviara tropas a la zona.
La Comandante del Frente de Guerra Nororiental del ELN, Luz Amanda Pallares, conocida con el alias de Silvana Guerrero, lanzó duras acusaciones contra el primer mandatario.
Silvana Guerrero comanda una estructura con presencia en Norte de Santander, Cesar y el estado Zulia en Venezuela, sumando cerca de 2.000 integrantes entre combatientes y redes de apoyo.
Silvana Guerrero se encuentra operando desde la frontera colombo-venezolana, espacio que utiliza como santuario estratégico.
En sus declaraciones, Silvana Guerrero acusó al presidente Abelardo de la Espriella de impostar una figura ruda mediante métodos fascistas y la aplicación de la doctrina paramilitar.
Silvana Guerrero denunció que el antiguo Frente 33 de las disidencias de las FARC actúa como un grupo mercenario en alianza con el Ejército Nacional.
Silvana Guerrero afirmó que las tropas oficiales y las disidencias combaten de forma combinada cerca de las guarniciones militares.
El Catatumbo abarca 13 municipios y 4.800 kilómetros cuadrados, albergando más de 43.000 hectáreas de cultivos de coca.
La disputa por la cadena del narcotráfico hacia Venezuela mantiene enfrentados al ELN y al Frente 33 de las disidencias.
En la región habitan familias de más de tres generaciones vinculadas históricamente a las dinámicas del ELN y de las antiguas FARC.
Silvana Guerrero participó en el año 2025 en entrevistas concedidas junto a alias Ricardo en el Catatumbo, donde criticó al anterior gobierno por defraudar a la población.
El periodista Steven Mora registró el avance de estas confrontaciones armadas y las denuncias que vinculan al gobierno con estructuras al margen de la ley.
Fuente: Colombia Humana TV