Vecina revela como entraron los dos sin alma que le quitaron vida de la esposa de Julián Oro Duro

Una sospechosa brecha de seguridad desata el terror en el entorno del merenguero Julián Oro Duro tras una invasión violenta

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La tragedia estremeció a los residentes de un sector tranquilo cuando la residencia de Seneida Socorro Castillo, esposa del reconocido merenguero Julián Oro Duro, se convirtió en el escenario de un ataque brutal.

El suceso dejó en shock a toda la comunidad, pues Seneida Socorro Castillo era una figura altamente estimada y catalogada como una vecina ejemplar, extremadamente humanitaria y de conducta intachable.

La víctima, considerada fundadora de la zona por los muchos años que llevaba residiendo en la propiedad, mantenía un perfil estrictamente reservado y de máxima cautela.

Las puertas de la residencia de Seneida Socorro Castillo permanecían cerradas de forma permanente, abriéndose únicamente en momentos puntuales como el paso del camión de la basura o cuando ella salía al exterior.

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Incluso los habitantes con décadas en el barrio aseguraron haber visto a Seneida Socorro Castillo apenas dos o tres veces en la vía pública, compartiendo mayormente en reuniones familiares privadas junto a Julián Oro Duro y su allegado Jillo.

Las características físicas de la propiedad complican la hipótesis de un ingreso forzado a través de los límites perimetrales.

La vivienda cuenta con paredes laterales de gran altura, sobre las cuales se habían instalado alambres de protección para blindar el perímetro tras un robo previo ocurrido en la casa colindante.

Una vecina directa, quien presenció el despliegue policial tras regresar a su hogar, inspeccionó la infraestructura y concluyó que saltar las bardas resulta una maniobra sumamente difícil.

Esta testigo clave afirmó de manera categórica que la persona responsable del ataque ingresó directamente por la puerta principal de la vivienda.

La misma vecina sostuvo que Seneida Socorro Castillo tuvo que ver a los atacantes, abrirles la puerta y permitirles el acceso de forma deliberada.

Esta versión cobra fuerza debido a que la víctima jamás le abría la puerta a desconocidos ni permitía que extraños se aproximaran a su entorno.

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Las sospechas de los residentes apuntan a la operación organizada de una banda criminal que opera en la zona bajo un modus operandi de permanencia prolongada dentro de los inmuebles.

En un hecho similar ocurrido en la casa contigua, los delincuentes ingresaron a las 2:50 de la madrugada por la parte superior, cerraron el tanque de gas para manipular la salida de la residente a las 7:00 de la mañana y abandonaron el lugar a las 8:30 de la mañana tras sustraer un vehículo, dinero y prendas.

En el caso de Seneida Socorro Castillo, los informes preliminares de los vecinos sugieren que los atacantes penetraron en la residencia a las 5:30 de la tarde y permanecieron en el interior hasta la 1:00 de la madrugada.

Esta prolongada permanencia de más de siete horas dentro de la vivienda encendió las alarmas sobre la posibilidad de móviles ocultos detrás del crimen.

El patrullaje policial en la zona fue calificado por los residentes como escaso e inconstante, lo que incrementa la vulnerabilidad de las viviendas.

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Ante el clima de inseguridad, vecinos de la comunidad acudieron al frente de la vivienda para encender velones en señal de luto, solidaridad y afecto hacia la familia afectada.

El ciudadano Arturo Cáceres, vecino de la zona con más de 20 años de residencia y trabajador cercano al hermano de Jillo, expresó su absoluto asombro ante la magnitud de la tragedia.

Arturo Cáceres manifestó que la pareja conformada por Seneida Socorro Castillo y Julián Oro Duro siempre vivió en completa armonía, sin mantener conflictos con ninguna persona del sector.

La comunidad exige una investigación exhaustiva ante la sospecha de que una estructura criminal organizada está irrumpiendo en los hogares de la zona.

Las plataformas de investigación periodística mantienen la cobertura en vivo desde el lugar de los hechos para esclarecer las circunstancias reales del ataque.

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