Abogado de Osvaldo Fassetta, Detenido por el femicidio de Agostina vega
Un entramado de silencios y contradicciones sacude la elevación a juicio en el caso Agostina

La reciente elevación a juicio de la causa por el crimen de Agostina, confirmada por el fiscal Garzón, desencadenó una fuerte ola de cuestionamientos y dejó al descubierto serias incognitas que la investigación oficial omitió responder.
El abogado defensor Eduardo Germán Medina, representante de Faceta, lanzó duras críticas contra la actuación del fiscal Garzón y aseguró que la causa se cerró de manera apresurada a solo 72 horas de las declaraciones prestadas por Barrelier y su esposa.
Según el letrado Eduardo Germán Medina, ambas declaraciones exhiben una evidente coordinación previa.
La acusación formal presentada por Garzón atribuye a Faceta un conocimiento previo de las intenciones de Barrelier, basándose únicamente en una frase pronunciada por Barrelier el 16 de mayo, en la que manifestaba que estaba a punto de “mandarse un moco”.
Eduardo Germán Medina sostuvo que esa expresión es totalmente vaga y abarca desde una noche de alcohol o una infidelidad hasta la venta de sustancias ilícitas, pero de ninguna manera implica un plan de asesinato.
Los registros del caso detallan la cronología de los hechos posteriores a esa conversación.
El día sábado a la 1 de la tarde, Faceta salió de la vivienda junto a Barrelier para pasar la tarde practicando deportes.
Posteriormente, ambos asistieron a un cumpleaños y más tarde se dirigieron al kiosco que administraba Faceta.
En ese lugar, Barrelier le indicó a Faceta que no fuera a dormir a la propiedad esa noche porque tenía un compromiso.
Eduardo Germán Medina señaló que en el escrito de elevación a juicio, Garzón incurre en notorias contradicciones.
Por un lado, el fiscal Garzón sostiene que todos los residentes de la casa sabían que Barrelier llevaba mujeres y las atendía en la parte delantera del inmueble, sector al que los demás habitantes, incluida la esposa de Barrelier, tenían prohibido el ingreso.
Bajo ese contexto habitual de convivencia, Faceta asumió que la indicación de Barrelier se refería simplemente a la presencia de otra mujer en la finca.
El desempeño del fiscal Garzón fue blanco de un severo rechazo por parte de la defensa de Faceta.
Eduardo Germán Medina negó rotundamente que la labor del fiscal Garzón haya mejorado o logrado oxigenar el caso.
El abogado Eduardo Germán Medina calificó las alabanzas públicas vertidas por ciertos sectores de la prensa hacia el fiscal Garzón como una maniobra mediática tendiente a vender una imagen irreal del expediente.
Asimismo, Eduardo Germán Medina remarcó que la ciudadanía no cree en la versión oficial y que esta actuación profundiza la crisis de credibilidad que arrastra el sistema judicial de Córdoba.
En sus declaraciones, Eduardo Germán Medina describió a la justicia cordobesa como una estructura paralizada y cómoda, acostumbrada a repetir patrones sin capacidad de reacción, comparando la situación actual con las irregularidades históricas ocurridas en el caso de Nora Dalmasso.
El abogado Eduardo Germán Medina ironizó además sobre los elogios vertidos por el abogado querellante Dr. Nayi hacia el fiscal Garzón.
Eduardo Germán Medina definió la postura del Dr. Nayi como una victoria pírrica, señalando que avanzar un centímetro a costa de someterse a los intereses políticos no constituye un verdadero triunfo de la justicia.
En relación al análisis del lenguaje del fiscal Garzón, el letrado Eduardo Germán Medina observó que durante las entrevistas periodísticas, como la realizada por el periodista Petete Martínez, Garzón intenta mantener la tensión evitando hablar de sí mismo en tercera persona y repitiendo muletillas de sinceridad.
No obstante, Eduardo Germán Medina indicó que al ser acorralado por las preguntas, Garzón pierde el control y vuelve a referirse a su función en tercera persona, lo que delata la inconsistencia de su postura.
Respecto a la situación procesal de su cliente, Eduardo Germán Medina anticipó que Faceta enfrentará como máximo entre uno y dos años de detención, al igual que la mayoría de los acusados de encubrimiento.
El letrado Eduardo Germán Medina lamentó que la querella del padre de la víctima, la cual cuenta con el apoyo de Gabriel y la Dra. Alanís, no pueda oponerse legalmente a la elevación a juicio.
Fante a este escenario, Eduardo Germán Medina confirmó que acompañará a Gabriel en la marcha programada para el 26 de este mes.
El caso de Agostina deja al descubierto numerosos interrogantes sobre la mecánica del crimen, las identidades de todos los participantes y los apoyos logísticos prestados.
El acceso a la declaración de Barrelier estuvo rodeado de un hermetismo extremo, impidiendo que los abogados defensores obtuvieran copias o revisaran las actuaciones con normalidad.
Entre los datos clave expuestos por Eduardo Germán Medina, se destaca el origen de la madre de Barrelier, oriunda de Villa María del Río Seco, localidad que Barrelier visitó 15 días antes de los hechos.
En ese lugar, la madre de Barrelier se desempeñaba como puntera política de Cañito Flores.
El historial judicial vinculado a la zona registra antecedentes de impunidad.
Años atrás, el juez Rodríguez dispuso la liberación de Barrelier a los 20 días de una detención previa, sin notificar las actuaciones a las partes.
De forma similar, en el año 2021, la entonces fiscal Pochettino archivó una denuncia por abuso sexual contra Villarreal, asesor del legislador Flores, al omitir enviar las órdenes correspondientes a la policía.
Tiempo después, Villarreal se vio involucrado en graves delitos de abuso y material de explotación infantil hallado en su teléfono celular.
Tras ese episodio, las autoridades judiciales sancionaron la irregularidad trasladando a tres comisarios, mientras que la fiscal Pochettino fue ascendida al cargo de fiscal de Cámara.
Actualmente, la causa iniciada en el norte provincial cuenta con 16 detenidos y destapa una compleja trama que involucra la nocturnidad, la droga y la protección política en Córdoba.
Fuente: Fenix Multiplataforma