Revelación en el juicio por Loan: Nicolás Soria estuvo en la casa de Camila
El impactante testimonio de un oficial de Prefectura sobre los movimientos secretos en la casa de la testigo clave.

Una audiencia judicial cargada de tensión dejó al descubierto los manejos que se desarrollaron alrededor del domicilio de Camila, una de las figuras centrales en la causa por la desaparición del niño Loan Peña.
El tribunal escuchó el testimonio obligatorio de Matías Emanuel Ramírez, un integrante activo de la Prefectura Naval Argentina de veintinueve años de edad que prestó servicios de custodia en dicha vivienda.
Durante su declaración bajo juramento de decir verdad, el efectivo confirmó que cumplió consigna de seguridad continua en el inmueble ubicado en la localidad de Goya, provincia de Corrientes.
Las guardias se extendieron desde finales del mes de julio hasta los primeros días de enero, mediante un esquema operativo de veinticuatro horas de servicio por cuarenta y ocho horas de descanso.
En ese lapso, la residencia alojó a Camila, a su pareja de apellido Peña y a la hija menor de edad del matrimonio.
La fiscalía interrogó al prefecto sobre la dinámica de visitas externas y los controles que se aplicaban en la propiedad durante la custodia.
El testigo reveló que el movimiento de personas ajenas a la vivienda resultaba habitual y que la consigna tenía la indicación de identificar a cada visitante.
Entre la nómina de concurrentes, el oficial confirmó la presencia de una persona conocida públicamente bajo el apodo del “estadounidense” o “americano”, identificado en la causa como Nicolás Soria.
Según el relato del uniformado, Nicolás Soria acudió en una oportunidad en un vehículo particular, se presentó ante la guardia y mantuvo un breve contacto verbal con Camila a través de la reja perimetral sin ingresar al inmueble.
El procedimiento inicial para registrar a los visitantes y a los medios de comunicación requería enviar un mensaje vía WhatsApp al jefe de servicio de Goya.
Con el transcurso de las semanas, las autoridades entregaron a los efectivos un libro de guardia oficial para asentar formalmente la identidad de los ingresantes, sus actividades y las notificaciones a los habitantes de la casa.
Durante el interrogatorio de la defensa, conducido por el abogado Marcelo Ponce en representación de Nicolás Soria, se proyectó un registro audiovisual de la declaración previa del testigo realizada el diecinueve de septiembre de dos mil veinticuatro.
En dicho video, las autoridades judiciales leyeron una síntesis de la acusación sobre maniobras destinadas a entorpecer, dilatar y obstruir la investigación judicial sobre la desaparición de Loan Peña.
La imputación involucra a miembros de la denominada Fundación Dupuy y a otros organismos que presuntamente indujeron a error a funcionarios públicos y realizaron reconstrucciones de los hechos con menores de edad sin autorización judicial.
Esa pieza de investigación detalló además incidentes ocurridos entre el nueve y el diez de julio de dos mil veinticuatro en el hotel Despertar del Iberá, en la localidad de 9 de Julio, donde Nicolás Soria habría ejercido violencia contra el personal de Prefectura Naval Argentina.
Consultado en el recinto por el letrado Marcelo Ponce, el oficial Matías Emanuel Ramírez negó haber sido convocado como investigador del caso y afirmó que la visita relámpago de Nicolás Soria a la casa de Camila no constituyó delito alguno ante sus ojos.
A su turno, el abogado Bequer cuestionó al testigo sobre si observó algún intento de obstrucción a la justicia por parte de los visitantes que se acercaban a la propiedad.
El prefecto ratificó que los residentes del inmueble mantenían libertad de movimiento, que la orden se limitaba a custodiar la consigna e informar los ingresos y egresos, y que jamás presenció la comisión de ningún delito durante sus turnos.
Asimismo, la secretaría del tribunal tomó razón de que el imputado Maciel prestará declaración en calidad de acusado el próximo jueves de la semana entrante.
Al cierre de la jornada, la abogada Russo Coronara en representación de la querella y la defensora de menores optaron por no formular preguntas al testigo.
Fuente: