Escándalo en el tribunal: Intentaron apartar al juez del caso más oscuro, pero su respuesta paralizó a la sala
Un movimiento desesperado en los estrados judiciales amenaza con sacudir la estructura de la causa más compleja del año.

El doctor Ceroleni, quien preside el tribunal encargado de juzgar a los implicados, rompió el silencio antes de dar inicio a la audiencia del día para dejar firme su postura frente al intento de las defensas por apartarlo del caso.
La maniobra fue articulada por un sector de los abogados defensores, liderados por el doctor Ditela, representante legal del imputado Antonio Benítez.
La estrategia de los defensores consistió en presentar un pedido formal de recusación contra el magistrado bajo el argumento de que existía una marcada animosidad de su parte hacia ellos.
Un pedido de recusación es el recurso legal que busca remover al juez que lidera un juicio para que se coloque a otro magistrado en su lugar.
La respuesta de la justicia fue contundente y no dejó margen para la especulación.
El doctor Ceroleni comunicó oficialmente el rechazo de la recusación presentada por el doctor Ditela y confirmó que continúa al frente del debate oral y público.
Frente a la sala y con la audiencia a punto de comenzar, el magistrado ofreció una explicación oral directa para desmantelar la acusación de las defensas.
La causa se define por un nivel inédito de complejidad técnica y humana al contar con 17 imputados en el banco de los acusados.
En el proceso intervienen 16 abogados defensores, dos fiscales acompañados por su equipo de trabajo, la querella, la asesora de menores, las víctimas y los medios de prensa.
El doctor Ceroleni remarcó que la prensa está receptando de forma directa cada uno de los actos procesales que se llevan a cabo dentro de la sala.
Un sistema de grabación oficial registra de manera íntegra todo lo que se dice y todo lo que se hace durante cada jornada de debate.
En su declaración, el magistrado negó rotundamente la existencia de cualquier tipo de animosidad hacia las partes involucradas en el juicio.
El presidente del tribunal sostuvo que el derecho de defensa de todos los imputados quedó garantizado a rajatabla durante todo el proceso.
En el desarrollo de las audiencias se le otorgó la palabra a cada una de las partes y se permitieron múltiples situaciones que incluso superaron las previsiones habituales de la norma ritual.
El accionar judicial del tribunal se mantuvo dentro del marco estricto del artículo 370 y sus concordantes del código de procedimiento.
El doctor Ceroleni fijó la función de la magistratura con una frase categórica dirigida a todos los presentes.
“Nosotros los jueces llamados a este juicio, no venimos aquí para agradar a nadie, venimos para juzgar”.
Con esas palabras, el magistrado reafirmó que el tribunal continuará juzgando los hechos tal como lo ha venido haciendo hasta la fecha.
La acusación de animosidad impulsada por el doctor Ditela en representación de Antonio Benítez quedó completamente descartada.
El intento de la defensa por cambiar a la máxima autoridad del juicio fracasó y el tribunal mantendrá la conducción del debate sin interrupciones.
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