¡Fin a las llamadas extorsivas desde los pabellones y aislamiento absoluto para los criminales más peligrosos en una megaestructura de máxima seguridad!
La megacárcel colombiana sin precedentes que busca erradicar el crimen tras los muros cambiará el continente para siempre.

Hoy Colombia cuenta con 104.272 prisioneros en 126 centros de reclusión en todo el territorio nacional.
Esos centros de reclusión solo tienen una capacidad real para 82.052 prisioneros.
Colombia registra en la actualidad un hacinamiento crítico de 22.220 presos.
Este 27% de hacinamiento hace imposible mantener el control efectivo sobre los prisioneros.
Las cárceles del país se convirtieron en los mayores centros de extorsión del territorio.
Los establecimientos penitenciarios funcionan vergonzosamente como corredores de armas, drogas, alcohol, lujos y dinero.
Esta vagabundería se acabará de manera definitiva cuando se construya La Prisión.
La Prisión se convertirá en la megacárcel más grande de todo el continente americano.
El proyecto de infraestructura contará con 17 pabellones en su estructura general.
Los primeros 12 pabellones estarán destinados exclusivamente para la reclusión de los prisioneros.
Cada uno de estos pabellones de reclusión contará con 40 celdas gigantes de 150 metros cuadrados.
Cada celda tendrá una capacidad diseñada para albergar a 120 prisioneros.
Los reclusos se tendrán que ubicar en cuatro filas de seis camarotes organizados por cinco niveles.
Los prisioneros serán vigilados de día y de noche por la guardia militar penitenciaria.
La guardia militar penitenciaria estará caminando directamente sobre cada celda.
Los guardias mantendrán una visión de observación directa constante sobre cada prisionero.
La creación de túneles para fugarse del recinto penitenciario se les acaba por completo a los reos.
La Prisión contará con potentes inhibidores de señal que impedirán la conexión del celular a 10 kilómetros a la redonda.
Esta tecnología bloqueará las comunicaciones eliminando los famosos centros de extorsión telefónica.
Ningún prisionero volverá a tener contacto físico de ningún tipo con sus visitas.
Los reclusos y sus visitantes estarán completamente separados por un vidrio de alta seguridad.
Todas las conversaciones deberán realizarse obligatoriamente a través de medios tecnológicos.
Las llamadas y diálogos serán escuchados en tiempo real por la guardia militar penitenciaria.
Aquellos jefes de bandas que enviaban y recibían recaditos de sus pandillas se van a quedar mamando.
Estos 12 pabellones iniciales tendrán un total de 480 celdas blindadas.
La estructura otorgará una capacidad total de reclusión para 57.600 prisioneros.
Los otros cinco pabellones del complejo estarán distribuidos estratégicamente.
Cuatro pabellones estarán dedicados a la resocialización de la población carcelaria.
Cada pabellón de resocialización ofrecerá 3.000 puestos de trabajo para los internos.
El sistema alcanzará un total de 12.000 prisioneros trabajando productivamente.
El pabellón central estará completamente destinado al uso de la guardia militar penitenciaria.
En el pabellón central funcionarán las áreas de ingreso, monitoreo, dormitorios, restaurantes y armería.
Esta megacárcel de 37 hectáreas construidas estará ubicada sobre un terreno total de 167 hectáreas.
El recinto contará con siete filtros de seguridad que deberán cruzarse antes de llegar a La Prisión.
La infraestructura dispondrá de tres muros perimetrales de 12 metros de construcción más 2 metros de malla.
Estos obstáculos harán completamente imposible la huida de cualquier bandido del lugar.
Para la construcción de La Prisión se destinarán cerca de 500.000 millones de pesos.
El monto equivale exactamente al 0,1% del presupuesto general de la nación.
El país tiene la plata y tiene el terreno listo para ejecutar la obra.
La voluntad política necesaria para llevar a cabo el proyecto no va a faltar.
La idea fundamental es que de La Prisión los reclusos salgan completamente transformados.
Todo aquel que cumpla su condena en estas instalaciones jamás querrá volver a entrar.
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