¡ESCÁNDALO INTERNACIONAL: AVISO DE MISIL, VUELOS CANCELADOS Y LA VERDAD TRAS LA LISTA NEGRA!
En un acto que confirma la brutalidad con la que se mueven las piezas del poder global, la aerolínea Avianca suspendió de manera fulminante el billete de avión con destino a México al expresidente Gustavo Petro.

El exmandatario se disponía a viajar a Ciudad de México para sostener un diálogo con Rafael Correa en el marco de su primera gira internacional tras dejar el cargo.
La cancelación del pasaje no respondió a un fallo técnico ni a un inconveniente operativo, sino al acatamiento directo de la sanción impuesta por la Office of Foreign Assets Control, conocida mundialmente como la lista OFAC o lista Clinton.
Esta medida unilateral dictada por el gobierno de Estados Unidos bloquea financieramente a cualquier persona incluida en su nómina, impidiéndole operar con cuentas bancarias, utilizar tarjetas de crédito, solicitar préstamos y volar en aerolíneas comerciales que busquen evitar represalias de Washington.
La inclusión de Gustavo Petro en la lista OFAC ocurrió inmediatamente después de su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Durante dicho discurso, el entonces presidente colombiano expuso cifras detalladas sobre las economías ilícitas y la lucha contra el narcotráfico que desmentían la narrativa oficial de Estados Unidos.
El expresidente señaló que esta sanción fue impulsada por la extrema derecha y por los aliados de Abelardo de la Espriella, quienes buscaban silenciar sus revelaciones a nivel internacional.
Las tensiones entre la administración norteamericana y el exjefe de Estado alcanzaron su punto más crítico cuando Donald Trump lanzó duras acusaciones públicas, afirmando que Colombia estaba gobernada por un hombre enfermo dedicado a producir cocaína para venderla en suelo estadounidense.
En esas mismas declaraciones, el líder norteamericano llegó a sugerir la posibilidad de ejecutar una operación militar o lanzar un misil sobre territorio colombiano, bajo la premisa de que el país era un campo de coca.
Ante la amenaza explícita de un ataque con misiles, Gustavo Petro preparó un plan de contingencia personal mientras se encontraba en una zona de manglares.
Dos días después de la amenaza, a las dos de la mañana, el exmandatario recibió una llamada telefónica en la que se le informó que Donald Trump deseaba hablar directamente con él.
La comunicación se produjo en un momento de alta tensión social, mientras la Plaza de Bolívar en Bogotá se encontraba abarrotada de manifestantes apoyando al gobierno.
Durante la conversación telefónica se acordó una reunión presencial, lo que obligó a Gustavo Petro a modificar el discurso que tenía preparado para la multitud.
En la posterior reunión privada estuvieron presentes Donald Trump, JD Vance, Marco Rubio y otros altos funcionarios de la administración estadounidense cùng các thành viên chính phủ Colombia.
Durante el encuentro, Donald Trump admitió que no sabía qué era la lista OFAC y le confesó a Gustavo Petro: “Yo creí que usted era un mal hombre, pero sé que me estaban engañando”.
A lo que Gustavo Petro le respondió: “Es que en palacio siempre lo engañan a uno”.
En ese mismo diálogo, Gustavo Petro le propuso a Donald Trump la creación de un pacto energético para América del Sur, destacando el potencial de la región para generar tres veces más energía limpia que la actual producción fósil de Estados Unidos, una inversión estimada en 500.000 millones de dólares que reduciría la migración y frenaría la crisis climática.
Sin embargo, el mandatario estadounidense se mantuvo enfocado en los recursos petroleros y de gas de Venezuela.
La persecución contra el líder progresista no se limitó a las sanciones económicas, sino que se enmarcó en lo que definió como un plan sistemático orquestado mediante el uso de inteligencia artificial, perfiles de datos y tecnología de control desarrollada por firmas como la empresa Palantir de Peter Thiel.
Esta infraestructura tecnológica, calificada por el exmandatario como un modelo de tecnofascismo, fue utilizada para manipular la opinión pública y facilitar la extracción de recursos públicos a nivel global.
El expresidente vinculó el suministro de información de esta plataforma con el accionar militar de Benjamin Netanyahu en la Franja de Gaza.
Al alzar la voz contra las acciones militares en el territorio palestino, Gustavo Petro se convirtió en un objetivo directo de estas estructuras de poder internacional.
La medida sancionatoria de la lista OFAC también fue aplicada a Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas para los territorios palestinos ocupados, así como a magistrados de cortes internacionales que se opusieron a las acciones de Benjamin Netanyahu.
El exjefe de Estado advirtió que estas acciones unilaterales representan el colapso del derecho internacional y el inicio de un periodo de barbarie donde se impone la ley del más fuerte.
A nivel local, el senador Iván Cepeda denunció la existencia de planes orquestados por la fiscalía en alianza con Abelardo de la Espriella para vincular falsamente a Gustavo Petro con el narcotráfico y con figuras del crimen como un hombre apodado Fito.
Respecto a la política internacional, Gustavo Petro criticó la gestión de Volodímir Zelenski por dejarse manipular por las potencias de Europa Occidental, lo que desencadenó la entrega del territorio ucraniano a los intereses norteamericanos en una guerra motivada por el control del petróleo y el gas.
Sobre la situación interna de Colombia, el expresidente denunció que el uso de algoritmos israelíes influyó directamente en las elecciones del país.
Asimismo, cuestionó las alianzas del actual gobierno colombiano con el liderazgo de Benjamin Netanyahu y el anuncio de trasladar la embajada a Jerusalén, recordando que Colombia ha sufrido a lo largo de su historia un genocidio que ha dejado más de 700.000 personas asesinadas.
Fuente: Noticias Christian Martínez