CASO LOAN: La vecina de la abuela Catalina reconoció a Victoria Caillava
La testigo clave que quebró el silencio sobre la desaparición de Loan revela el cruce de llamadas y mensajes que nadie debía escuchar

María Isabel González, vecina del paraje El Algarrobal, se presentó a declarar como testigo en el juicio que investiga la sustracción y el encubrimiento del menor Loan y expuso detalles fundamentales sobre las primeras horas de la búsqueda.
María Isabel González confirmó ante el tribunal que conoce a varios de los implicados y que vive a solo unos 200 metros de la vivienda de la abuela del menor, Catalina.
María Isabel González relató que el 13 de junio de 2024, alrededor de las 15:40 horas, José Peña se presentó en la costa del tejido de su propiedad visiblemente desesperado.
José Peña no contaba con un teléfono móvil en ese instante y le solicitó a María Isabel González que le prestara el suyo para comunicarse de urgencia con la madre del niño, María Noguera.
María Isabel González intentó establecer la llamada pero no logró comunicarse de manera directa con María Noguera, por lo que decidió marcar al número de la prima de este, Marina Franco.
María Isabel González colocó el dispositivo en altavoz para que José Peña pudiera explicarle a Marina Franco que la criatura se había perdido en el monte y le suplicara que le avisara de inmediato a la madre.
María Isabel González afirmó que tras concretar dicha comunicación, cerca de las 15:50 horas, José Peña se internó en el monte nuevo para continuar con el rastreo del pequeño.
María Isabel González aclaró que de forma paralela se registraron intentos de contacto por parte de la exfuncionaria municipal Victoria Caillaba.
María Isabel González no pudo atender la llamada entrante debido a los constantes problemas de señal y al corte de energía eléctrica que afectó la zona rural esa misma tarde.
Victoria Caillaba le envió un mensaje de texto a María Isabel González a las 15:53 horas donde le escribió: “Hola, María. Se perdió el nieto de Catalina en el monte. Por las dudas no fue hacia tu casa”.
Victoria Caillaba registró una llamada saliente hacia el teléfono de María Isabel González a las 15:55 horas, la cual posteriormente figuró como eliminada en los registros del aparato.
María Isabel González respondió mediante un mensaje de audio a las 16:07 horas informando que ya estaba al tanto de la situación porque José Peña había estado momentos antes en su finca.
Victoria Caillaba le contestó por voz a las 16:08 horas manifestando que se dirigían hacia el lugar para buscarlo y que también estaba intentando contactar a un vecino apodado Guacha.
María Isabel González volvió a preguntar vía WhatsApp a las 17:23 horas si habían logrado localizar al menor.
Victoria Caillaba respondió a las 17:36 horas con la frase: “Tía, no se lo encuentra todavía al nene, estamos recorriendo por todos lados”.
María Isabel González entregó voluntariamente su aparato telefónico durante su primera declaración en la sede judicial de Goya para que las autoridades inspeccionaran los chats.
María Isabel González explicó que su vínculo previo con Victoria Caillaba se limitaba a la entrega periódica de semillas y asistencia técnica que la municipalidad distribuía entre los productores locales.
María Isabel González sostuvo que jamás vio en su zona a Carlos Pérez antes de la desaparición, salvo en una ocasión anterior cuando el hombre recorría el pueblo trasladando una imagen de la Virgen de Itatí.
María Isabel González ratificó que no mantiene una relación estrecha ni de visitas frecuentes con Catalina, argumentando que por la edad de ambas cada una permanece en su propio domicilio.
María Isabel González precisó que el terreno donde se encuentran las plantas de naranja, conocido en la zona como la tapera de Caballero, pertenece a Raúl Chamorro.
María Isabel González describió el trayecto hacia el naranjal desde lo de Catalina como un camino dificultoso y rodeado de monte denso en forma de L que impide la visión directa desde su vivienda.
María Isabel González indicó que a las 14:30 horas de ese día se encontraba descansando junto a su familia sin escuchar gritos ni ruidos extraños debido al ruido del ventilador y la televisión.
María Isabel González detalló que tras interrumpirse el suministro eléctrico se levantó junto a su esposo, Amado Robledo, y su hijo, Ramón Ignacio Robledo, alias Moncho.
Ramón Ignacio Robledo vestía bombacha de campo y una camisa verde al momento de salir a colaborar con los primeros rastreos a caballo.
Amado Robledo y Ramón Ignacio Robledo salieron a recorrer la zona durante la tarde y continuaron prestando apoyo a la policía local en los días posteriores debido a su conocimiento del terreno.
María Isabel González remarcó que jamás escuchó comentarios sobre un hipotético atropello del niño ni presenció antes un hecho similar en la localidad.
María Isabel González aseveró ante las preguntas de los defensores y de la querella que en sus 67 años de vida nacida y criada en el paraje nunca había desaparecido un menor en dicha jurisdicción.
Carlos Pérez y Victoria Caillaba continúan siendo investigados en el marco del expediente por la sustracción y el encubrimiento del menor.
María Isabel González prestó su testimonio ante el tribunal bajo juramento de decir la verdad antes de ser liberada de la citación.
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