“Nadie la vio salir”: las cámaras de seguridad desmienten la coartada de los sospechosos en un caso de alta tensión

Un pacto de silencio acorralado y la llamada desesperada de la madrugada que desencadena el infierno

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Facundo Faceta pasa sus días tras las rejas de la Central de Policía con la sombra implacable de la prisión perpetua proyectada sobre su frente.

La justicia ha ido contrastando uno a uno los testimonios recabados en la causa, en un escenario donde las deudas cruzadas, las versiones encontradas y los giros desesperados buscan torcer el destino de los imputados.

Desde la defensa técnica asumida por el abogado Medina Allende, se sostiene de manera categórica que la situación procesal de su cliente es clara y que las recientes maniobras mediáticas no logran alterar los hechos probados.

El letrado confirmó que no existe ningún inconveniente en aceptar un careo cara a cara contra Barralier, desafiando al coimputado a sostener sus acusaciones mirándose fijamente a los ojos.

La trama suma complejidad al revelarse la existencia de deudas monetarias previas que involucran directamente a Barralier y a Melisa.

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El propio Facundo Faceta admitió ante las autoridades que tenía pleno conocimiento de que la pareja atravesaba una apremiante situación económica y buscaba financiamiento desesperadamente para cumplir con un acreedor.

Las pesquisas policiales determinaron que el último prestamista citado a declarar en la sede policial se reunió de forma exclusiva con Barralier, descartando cualquier participación directa de Melisa o de Facundo Faceta en la negociación del dinero.

Ante los intentos de la defensa de Barralier por vincular estos compromisos financieros con organizaciones del narcotráfico, Medina Allende desestimó que dicho matiz altere la responsabilidad penal de los involucrados o modifique el cuadro probatorio.

El rol de Facundo Faceta en las horas clave del suceso quedó acotado a la rutina del comercio que atendía.

Cerca de la 1:30 de la madrugada, mientras Facundo Faceta permanecía junto a un grupo de amigos en el kiosco donde trabajaba habitualmente hasta las 5:00, comenzó a recibir reiteradas llamadas y mensajes de Melisa.

Melisa manifestaba una angustia extrema alegando no encontrar a la joven Agostina.

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La desesperación de la mujer se extendió a los acompañantes de Facundo Faceta, quienes también recibieron notificaciones en sus teléfonos móviles.

Movilizados por la alerta, el grupo de allegados decidió salir a buscar a Agostina siguiendo al pie de la letra las indicaciones formuladas por Melisa.

En medio de esa secuencia, Facundo Faceta facilitó su teléfono celular en dos o tres oportunidades para permitir que Barralier y Melisa mantuvieran comunicación directa, dado que la pareja atravesaba severos conflictos personales y mantenía sus dispositivos bloqueados.

Dentro del círculo de amistades era de conocimiento público que Barralier y Melisa arrastraban disputas de pareja continuas, vinculadas a desavenencias de convivencia, infidelidades e inconsistencias financieras.

Uno de los elementos más controvertidos vertidos por la defensa de Barralier apunta a una supuesta mentira elaborada alrededor de una celebración.

Se sostenía que las amigas de Agostina planeaban desde las 11:00 de la noche una fiesta de cumpleaños para Melisa, una premisa que resulta ilógica considerando que la mujer ya había cumplido años con anterioridad y la menor de 14 años conocía perfectamente dicha fecha.

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La hipótesis de que Agostina haya engañado a sus amigas sobre el verdadero motivo de su traslado cobra fuerza únicamente para explicar su desplazamiento hacia la propiedad de Barralier.

El análisis riguroso del expediente judicial y el peritaje de los registros de videovigilancia desbarataron las versiones que intentaban desviar la atención hacia supuestos captores externos.

Las cámaras de seguridad confirman de manera indudable la llegada de Agostina al inmueble tras descender de un remís, marcando el momento exacto en que fue recibida por Barralier.

Los informes técnicos elaborados por los peritos descartan de plano que la menor haya salido de la vivienda por sus propios medios, caminando o a bordo de algún vehículo.

Las grabaciones no registran la presencia de ningún automóvil rojo estacionado en doble fila ni el arribo de un servicio de transporte privado tipo Uber para trasladarla.

El único vehículo captado en las inmediaciones fue un Volkswagen rojo que transitó circunstancialmente por la vía pública en el preciso instante en que la joven bajaba del remís.

Las imágenes también registraron los ingresos posteriores al inmueble, identificando con nombre y apellido a los hermanos Córdoba, residentes de la planta alta de la propiedad.

Uno de los hermanos Córdoba habita el departamento superior, mientras que el otro, de minoría de edad, se encontraba en el lugar en calidad de visitante esa misma noche.

Aunque los peritajes detectaron fallas técnicas en los sistemas de grabación que generaron cortes intermitentes de entre 20 y 30 minutos, la secuencia de accesos quedó completamente reconstruida.

Los investigadores remarcan que si Agostina permanecía en el interior de la casa aguardando ser buscada por terceros, la presencia de los hermanos Córdoba diez minutos después de su ingreso los ubica como testigos directos de su permanencia en el lugar.

El testimonio formulado por Barralier carece de anclaje firme en las pruebas materiales incorporadas a la causa, perfilándose como una estrategia distractiva para atenuar su responsabilidad en los hechos.

La investigación judicial avanza sin que se hayan detectado registros de llamadas sospechosas en los teléfonos móviles de Melisa o Agostina en las horas coincidentes con la captación de las cámaras.

Las pruebas periciales continuarán concentrándose en el análisis de los vacíos temporales de las grabaciones para cerrar definitivamente el cerco probatorio sobre la verdad de lo ocurrido.

Fuente: Canal 10 Córdoba

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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