¡SE CAYÓ LA MÁSCARA! La escandalosa mentira con la que Claudio Barrelier intentó culpar a la madre de Agostina Vega fue al descubierto.
Un giro escalofriante sacude la investigación sobre el atroz femicidio que conmocionó a la sociedad tras conocerse las maniobras desesperadas del principal sospechoso.

El expediente judicial por el crimen de Agostina Vega sumó una tercera declaración indagatoria del acusado Claudio Barrelier.
En su comparecencia, Claudio Barrelier negó haber cometido el asesinato y acusó directamente a Melisa Heredia, madre de la víctima.
El imputado intentó desviar la investigación instalando una hipótesis vinculada a deudas por drogas y asociaciones ilícitas entre los demás detenidos.
El abogado representante de la familia materna, Carlos Nayi, calificó los dichos del acusado como un dislate jurídico desmentido por el material probatorio reunido en el proceso.
Siete cuerpos de expediente, cientos de testimonios, cruces de llamadas telefónicas y rastreos de antenas ubican en tiempo real a los protagonistas en la escena del crimen.
La reconstrucción probatoria confirmó que la menor ingresó a las 22:55 del 23 de mayo al domicilio de Claudio Barrelier, ubicado en la calle Juan R. Campillo 878.
Las cámaras de seguridad registraron el momento exacto de la entrada de la víctima a la vivienda.
La señal del teléfono celular de Agostina Vega permaneció en ese espacio territorial hasta el momento de su fallecimiento.
La menor nunca salió con vida de la propiedad.
Los peritajes científicos hallaron manchas de sangre compatibles con el perfil genético de Agostina Vega en una habitación de cuatro metros cuadrados, en el baño y en la cocina.
Claudio Barrelier sostuvo en su declaración que la joven abandonó la finca a bordo de un automóvil Volkswagen Gol color rojo.
Las evidencias técnicas y las mediciones de antenas descartaron la existencia de dicho traslado y confirmaron que el ataque se ejecutó en el único dormitorio mencionado.
El letrado Carlos Nayi explicó que, a diferencia de los testigos, el imputado no declara bajo juramento ni tiene la obligación legal de decir la verdad.
El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba estableció que las declaraciones falsas desacreditadas por pruebas independientes constituyen un indicio de mala justificación.
Dicha conducta fortalece la autoincriminación del acusado dentro del trámite procesal.
El trabajo de recopilación de pruebas acumuló más de cien días de investigación con jornadas de veinte horas diarias por parte de los equipos forenses.
El representante legal de Melisa Heredia afirmó que el proceso alcanzó el nivel máximo de probabilidad probatoria para arribar a la etapa de juicio oral.
Las pruebas acumuladas resultan suficientes para solicitar el veredicto condenatorio ante la Cámara del Crimen.
Claudio Barrelier permanece detenido bajo la acusación de haber ejecutado el femicidio en circunstancias de extrema crueldad.
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