¿CÓMO CÓMO? Bullrich fue al canal gorila y le declaró la guerra a Luis Caputo al aire
Un sorpresivo movimiento en la redacción del Presupuesto desató un brutal terremoto político que dejó expuestas las grietas del gobierno.

El ingreso oficial del Presupuesto Nacional a la Cámara de Diputados provocó un colapso absoluto entre los integrantes del propio espacio oficialista y sus aliados de la mesa política.
El documento incluyó una derogación de hecho de toda la ley de emergencia en discapacidad, un giro drástico sobre el que nadie había emitido aviso previo.
A las 3 de la mañana, mientras los legisladores y asesores leían el texto recién ingresado, descubrieron la maniobra que dinamitaba los acuerdos previos alcanzados con la oposición.
Los referentes parlamentarios comprendieron de inmediato que a las 9 de la mañana, durante la reunión de comisión, los bloques opositores y los aliados críticos reaccionarían de manera feroz contra la búsqueda de cualquier consenso.
La tensión alcanzó su punto de máximo conflicto en dos ejes altamente sensibles: el financiamiento a las universidades y la emergencia en discapacidad.
En la mesa política de negociación estaban presentes los funcionarios habituales, entre ellos Caputo y el otro integrante de la misma familia Caputo.
El anuncio cayó como una auténtica bomba en el recinto debido a que no formaba parte de los temas que se venían discutiendo entre las partes.
Una de las participantes de las negociaciones manifestó de forma contundente su profundo malestar por haber quedado al margen de semejante modificación.
“Si estamos el día anterior en una mesa discutiendo y no nos enteramos de las cosas, yo me siento que me toman de tonta”.
La discusión interna apuntó directamente al origen del texto, confirmando que el proyecto de Presupuesto se elaboró en el Ministerio de Economía.
Los cuestionamientos apuntaron hacia la figura del presidente Javier Milei, el ministro Luis Caputo y el funcionario Federico Sturzenegger, catalogados por su extrema intransigencia al momento de negociar.
Los negociadores cuestionaron seriamente que las decisiones adoptadas en el área económica no fueran traducidas ni informadas con transparencia a la mesa de enlace político.
La exigencia mínima planteada por los legisladores estafados en su buena fe fue que las autoridades pongan de manera transparente todas las cartas sobre la mesa antes de avanzar con el debate.
La crisis desatada por la derogación oculta de la ley de discapacidad dejó fracturada la relación entre el equipo económico y los bloques parlamentarios de la Cámara de Diputados.
Fuente: Revolución Popular Noticias