¡CRUCIAL TESTIMONIO JUDICIAL EN EL CASO LOAN! Una sargento acorrala al comisario Walter Maciel y al descubierto la mentira sobre el botín en el barro…
El testimonio judicial que expone la maniobra del comisario y el engaño detrás del botín encontrado en el barro

La declaración judicial de Yamila Cándida Alegre, sargento de policía de Corrientes e integrante de la Sección Canes de Paso de los Libres, sacudió el proceso por la desaparición del menor Loan Peña.
Convocada para encabezar las tareas de búsqueda junto a la perra Kira, entrenada para el rastreo por olor específico en zonas rurales, Yamila Cándida Alegre detalló la cronología de las actuaciones iniciadas el catorce de junio en la localidad de Nueve de Julio.
Tras ser notificada la tarde del trece de junio sobre la desaparición del niño, la sargento arribó a la comisaría local a primera hora de la mañana posterior para coordinar el operativo con el comisario Walter Maciel.
Acompañada por una funcionaria policial, Yamila Cándida Alegre acudió al domicilio asignado para recolectar las muestras de olor, recibiendo en una bolsa una remera del club Boca, un pantalón y una gorra celeste procesados con guantes de nitrilo y bolsas ziplock.
El equipo de búsqueda ingresó a la zona conocida como El Naranjal, señalada como el último punto de avistamiento, escoltado por vehículos policiales y con la presencia en el lugar de Antonio Benítez.
Durante el despliegue dentro del monte, la perra Kira avanzó hacia unos alambrados traseros y comenzó a realizar círculos en el terreno sin lograr sobrepasar dicho perímetro.
Las severas condiciones climáticas del momento, caracterizadas por un intenso viento norte y temperaturas elevadas, provocaron la dispersión de las partículas de olor, generando una laguna de olor que bloqueó el desplazamiento del can.
La sargento Yamila Cándida Alegre solicitó de manera expresa el retiro de Antonio Benítez del área de trabajo, debido a que su cercanía física entorpecía el desempeño operativo del animal.
Hacia el mediodía, las fuerzas de búsqueda detectaron pisadas humanas marcadas en la arena, correspondientes a pies descalzos de tamaño reducido.
Al seguir la huella hacia un campo lindero, el perro sufrió una herida en la nariz provocada por una espina y posteriormente recibió una descarga eléctrica menor al intentar beber agua en un molino.
A las dieciséis horas y treinta minutos de esa misma jornada, el personal desplegado recibió la notificación sobre el hallazgo del botín perteneciente a Loan Peña.
En el trayecto hacia el punto del hallazgo, Yamila Cándida Alegre se cruzó con Laudelina Peña, tía del menor, quien caminaba acompañada por otra mujer y le manifestó de manera directa que ella misma había encontrado el calzado.
Sin embargo, al confrontar la situación con el comisario Walter Maciel, el jefe policial desestimó de inmediato la versión de la mujer expresando: “No, dice que deje de hablar pavadas esa vieja de m…, yo encontré el botín”.
Al arribar al lugar exacto del hallazgo, el botín permanecía semienterrado en el barro, rodeado por huellas pequeñas de pies descalzos.
Yamila Cándida Alegre extrajo la plantilla del calzado para presentar la muestra de olor a Kira, logrando que el animal realizara un rastreo directo hacia otra marca similar antes de perder el rastro.
Posteriormente, el comisario Walter Maciel ordenó inspeccionar el vehículo perteneciente a Ramírez, conocido como Fierro.
La sargento Yamila Cándida Alegre aclaró al comisario que el can no poseía especialización en búsqueda dentro de automóviles, pero ejecutó la orden registrando una reacción sumamente leve por parte del animal.
Antes de la inspección, Ramírez le manifestó a la adiestradora que los niños habían estado jugando alrededor de su vehículo previamente.
Al término de las agotadoras jornadas de búsqueda en el campo, Yamila Cándida Alegre fue citada a la sede policial para rubricar una serie de formularios y actas.
Debido al severo agotamiento físico tras el despliegue, la testigo firmó los documentos oficiales presentados por las autoridades sin llegar a leer su contenido.
Durante la ronda de interrogatorios, las querellas y la fiscalía profundizaron en los factores técnicos que provocan la pérdida de rastro en los perros, destacando el impacto de vientos fuertes y el eventual trasbordo de una persona a un vehículo.
Por su parte, la defensa de Antonio Benítez cuestionó la falta de una certificación oficial formal del animal, aclarando la testigo que la perra contaba con entrenamiento continuo y participación en casos reales, prescindiendo del certificado por razones económicas.
Ante las preguntas de la defensa, Yamila Cándida Alegre ratificó que no observó intenciones deliberadas por parte de Antonio Benítez para desviar la trayectoria del perro durante el rastrillaje.
La defensa del comisario Walter Maciel indagó sobre el trato profesional brindado por el jefe policial, respondiendo la sargento que la conducta del comisario fue correcta y orientada a acelerar las tareas de rastreo. Fuente: