¡GUERRA DE HERMANOS Y PURGA MILITAR! La furia de Javier Milei que provocó un quiebre total con Karina Milei en Olivos
Guerra interna en el poder tras una purga militarizada y el auge del consejero que le prueba la comida al presidente

Una fractura política profunda sacude el núcleo más íntimo del gobierno nacional tras desencadenarse una purga masiva de personal dentro de la Quinta de Olivos.
El presidente Javier Milei tomó la decisión drástica de despedir y remover a la totalidad del personal civil que desempeñaba tareas operativas dentro de la residencia oficial.
La resolución afectó de forma directa a mozos, cocineros y empleados del área de limpieza que pertenecían a la nómina de trabajadores del predio.
Esta medida provocó la expulsión inmediata de 12 empleados mediante la rescisión abrupta de sus contratos de trabajo de acuerdo con las resoluciones oficiales del sistema administrativo.
El resto de los trabajadores civiles inició un proceso de reubicación hacia las dependencias de la Casa Rosada.
El mandatario ordenó que todas las tareas operativas, el mantenimiento, la limpieza y la elaboración de los alimentos pasen a ser ejecutados de forma exclusiva por efectivos pertenecientes a la Casa Militar.
La decisión de militarizar la atención cotidiana del presidente provocó el desplazamiento de Osvaldo Sosa, quien ejercía el cargo de intendente de la Quinta de Olivos.
Osvaldo Sosa es el cuñado de Belén Agudiez, una funcionaria de extrema cercanía con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El puesto de la intendencia del predio fue entregado a un teniente coronel del Ejército Argentino, desplazando el control político que ejercía el entorno de la funcionaria.
Esta expulsión generó una fuerte tensión y reclamos internos por parte de la gente que responde a Karina Milei, provocando el momento de mayor distanciamiento en la relación entre los hermanos en tres años de gestión.
Las dependencias operativas de la Quinta de Olivos y la estructura de la Casa Militar operan bajo la órbita formal de la Secretaría General de la Presidencia a cargo de Karina Milei.
Sin embargo, el mandatario avanzó directamente sobre los cuadros de confianza de su hermana para concretar la purga.
Detrás de la decisión presidencial de expulsar a los civiles se encuentran denuncias explícitas formuladas por Javier Milei sobre maniobras de espionaje interno y filtración de información reservada.
El presidente denunció además el sustracción continuada de alimentos y el robo masivo de la carne de primera calidad destinada a su consumo personal.
El malestar oficial se profundizó tras la difusión pública de las compras estatales de carne para la residencia en el sitio web de contrataciones públicas.
Fuentes internas del predio señalaron que el influyente colaborador Mario Zuli fue el encargado de alertar a Javier Milei sobre las supuestas conspiraciones en su contra.
Mario Zuli, conocido dentro del entorno oficial, entabló relación con el mandatario en la comunidad judía ortodoxa Jabad Lubavitch antes de las elecciones del año 2023.
Desde ese momento, Mario Zuli acompaña de forma permanente a Javier Milei en la Casa Rosada y la residencia de Olivos.
El nivel de paranoia dentro del predio llevó a Mario Zuli a asumir un protocolo estricto de seguridad alimentaria.
El colaborador ingerir e inspecciona cada plato de comida destinado a Javier Milei antes de que el presidente lo consuma para prevenir un eventual intento de envenenamiento.
Estas acciones forman parte de un esquema de seguridad extrema donde el mandatario dispone de cuatro custodios con valijas antibalas, cinco enfermeros y dos tiradores desplegados a su alrededor.
Por su parte, la delegada sindical de ATE Presidencia, Melisa Abate, denunció la arbitrariedad del operativo al confirmar que los empleados civiles se presentaron a trabajar en la residencia y se les impidió el ingreso.
Melisa Abate detalló que las rescisiones de contratos fueron tramitadas de forma exprés mediante resoluciones administrativas emitidas de un día para el otro.
En el plano institucional, el gobierno impulsó en el Congreso un proyecto de Ley Ómnibus denominado de Defensa de la Soberanía Nacional con el eje puesto en las Islas Malvinas.
El proyecto de ley incluye la creación de un Consejo de Seguridad Nacional integrado por el equipo de ministros, la SIDE, la Secretaría Legal y Técnica a cargo de María Ibarzábal, Santiago Caputo y la Cancillería.
La estructura del Consejo de Seguridad Nacional no incluye entre sus miembros a la Secretaría General de la Presidencia liderada por Karina Milei.
El texto normativo faculta al organismo a declarar como entidad terrorista, aplicar condenas, multas y detenciones sin intervención judicial previa a cualquier grupo u organización que el gobierno considere que manipula o desinforma a la población.
La iniciativa faculta al Estado a tomar el control del Congreso y de infraestructuras estratégicas ante protestas sociales e involucra a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior.
Fuente: Diario K