LA REINA LETIZIA RIDICULIZA al REY FELIPE en PLENO ACTO
Un inesperado desplante protocolar en Toledo destapa la fractura irreparable en el corazón de la monarquía española.

Los Reyes de España atraviesan momentos brutales como pareja dentro de la Casa Real.
Atrás quedaron las imágenes donde el rey Felipe VI y la reina consorte Letizia Ortiz lucían compenetrados.
La realidad actual muestra sonrisas que definitivamente no son verdaderas por parte de la reina Letizia.
El rostro de enojo del rey Felipe VI evidencia la profunda crisis que se vive en el palacio real.
El rey Felipe VI ignora la necesidad de disimular sus emociones frente al público.
Esa honestidad gestual le genera constantes roces tanto en el ámbito familiar como en el político y social.
El monarca muestra buena cara únicamente cuando se siente bien y mala cara cuando se siente mal.
Esta tensión contenida explota por completo durante un acto oficial programado en la ciudad de Toledo.
El rey Felipe VI decide no acudir acompañado por la reina Letizia a este compromiso público.
El soberano busca evitar la repetición de cuadros incómodos ante las cámaras de la prensa.
El rey Felipe VI rechaza tener que disimular sus enfados con la reina consorte Letizia.
La reina Letizia acostumbra utilizar sonrisas practicadas para intentar mitigar los ánimos de los medios de comunicación.
Para eludir esa farsa mediática el rey Felipe VI se desplaza este viernes a la histórica ciudad de Toledo.
La cita oficial tiene lugar en el Museo del Ejército para inaugurar la exposición España Estados Unidos la contribución de los españoles y su ejército al surgimiento de la nación.
El rey Felipe VI recorre esta muestra junto a la ministra de Defensa Margarita Robles.
En el recorrido también participan el presidente de Castilla La Mancha Emiliano García Page y el alcalde de Toledo Carlos Velázquez.
El rey Felipe VI llega en helicóptero a las instalaciones de la Academia de Infantería sobre el mediodía.
Posteriormente el monarca ingresa en coche oficial por la Puerta del Ángel al famosísimo Alcázar de Toledo.
El evento se desarrolla de la mejor manera posible ante la presencia de numerosos curiosos y medios de comunicación.
Lo verdaderamente llamativo del acto ocurre con la ausencia total de la reina consorte Letizia.
Todo el entorno oficial esperaba la presencia de la reina Letizia al lado de su esposo en esta cita.
La agenda contemplaba que la reina Letizia acompañara al rey Felipe VI durante la visita a Toledo.
Sin embargo la reina Letizia no aparece a última hora en el recinto.
El motivo de este plantón deja en una posición de ridículo absoluto al rey Felipe VI.
La reina Letizia no avisa sobre su ausencia a los organizadores ni al equipo de protocolo.
Como gran rectora de los marcos protocolarios de la Casa Real la reina Letizia tiene la obligación de fijar este tipo de parámetros.
La reina Letizia obvia y evita intencionadamente emitir la notificación correspondiente.
Esta omisión obliga al rey Felipe VI a justificar públicamente una situación sumamente incómoda.
La ausencia confirma la existencia de un fuerte pleito ocurrido hace apenas un par de días entre los reyes.
El rey Felipe VI dejó claro que no quería acudir a más eventos públicos junto a la reina Letizia.
El desplante en Toledo configura un brutal rifirrafe que expone las divisiones internas entre los Reyes de España.
Los saltos y aspavientos de la reina Letizia incomodan directamente la labor del rey Felipe VI.
Este conflicto hiere de gravedad los marcos protocolares de la Casa Real española que antes eran admirados por otras monarquías.
Fuente: En el Foco