REINA SOFÍA y MENSAJE rey Haakon VIII de NORUEGA tras MUERT3 del REY HAROLD
Un severo reclamo dinástico desde España conmociona a la corona escandinava tras el fallecimiento del soberano

La reciente toma del poder por parte del Rey Haakon en Noruega queda opacada por un contundente llamado de atención proveniente directamente de la Casa Real española.
La reina Sofía interviene para reprender las primeras decisiones del recién impuesto monarca Rey Haakon en torno a los honores fúnebres de su antecesor.
El desencuentro familiar y político surge tras la muerte a los 89 años de edad del Rey Harald V, quien pierde la vida en un hospital de Oslo a causa de una grave infección bacteriana.
El Rey Harald V deja un legado imborrable como uno de los mejores gobernantes en la historia de Noruega, además de haber mantenido un vínculo personal de enorme trascendencia con la reina Sofía.
El fallecido monarca figura como pretendiente de la reina Sofía entre los años 1958 y 1960, consolidando desde entonces una profunda amistad que se prolonga hasta sus últimos días.
El conflicto entre la reina madre de España y el Rey Haakon se sustenta en los lazos de consanguinidad que unen a ambas dinastías.
La reina Sofía y la familia real noruega comparten parentesco directo a través del rey Cristian IX de Dinamarca, histórico monarca conocido como el suegro de Europa.
Esta conexión genealógica se divide en dos ramas principales derivadas de la dinastía Glücksburg.
Por la rama griega, la reina Sofía nace como princesa de Grecia y Dinamarca al ser su bisabuelo, el rey Jorge I de Grecia, hijo directo de Cristian IX de Dinamarca.
Por la rama noruega, el rey Haakon VII, primer monarca de la Noruega moderna y bisabuelo del actual Rey Haakon, nace como príncipe Carlos de Dinamarca y desciende igualmente de Cristian IX de Dinamarca.
Ambas casas reales comparten ancestros directos tanto por la línea danesa como por la británica a través de la reina Victoria, lo que otorga a la reina Sofía la legitimidad familiar para cuestionar el rumbo adoptado en Oslo.
El motivo central de la disputa radica en el incumplimiento de la última voluntad del Rey Harald V.
En vida, el Rey Harald V deja órdenes precisas para que su despedida se realice en estricta austeridad, exigiendo un ataúd liso de madera sencilla.
El difunto soberano dispone que los protocolos fúnebres eviten cualquier tipo de lujo desmedido y que los recursos económicos se respeten en honor a los impuestos pagados por el pueblo.
El Rey Haakon busca alterar estos deseos mediante la organización de festividades y eventos de gran escala proyectados a lo largo de más de 30 días.
El plan del Rey Haakon implica un gasto millonario para la nación con el argumento de atraer inversionistas y turismo internacional hacia las localidades organizadoras.
La reina Sofía, profundamente conmovida e impactada por la pérdida de su gran amigo y antiguo pretendiente Rey Harald V, exige frenar los eventos pomposos.
La soberana española sostiene que en este momento histórico se debe priorizar el respeto al deseo de austeridad del Rey Harald V por encima de cualquier beneficio o especulación económica.
La firme postura de la reina Sofía expone una fractura en los protocolos de la realeza europea y presiona al Rey Haakon para que corrija el despliegue del funeral de Estado.
Fuente: En el Foco