¡REVELACIONES EXCLUSIVAS EN EL TRIBUNAL! Desmascaran las fallas del operativo Loan y la pelea secreta por las pruebas clave
Las contradicciones sobre el hallazgo en el barro que desnudaron las graves fallas en la búsqueda del niño

La declaración judicial de la adiestradora de la división K9, Yamila Alegre, sacudió la causa por la desaparición de Loan, revelando irregularidades directas durante las primeras horas de rastreo en Corrientes.
Convocada la noche del trece de junio de dos mil veinticuatro, Yamila Alegre se presentó a primera hora de la mañana posterior en la localidad de 9 de Julio bajo la coordinación del comisario Walter Maciel.
La investigadora recolectó prendas personales del menor en su domicilio mediante el uso de guantes de nitrilo y bolsas zip herméticas, obteniendo una camiseta del club Boca, un pantalón corto y una gorra.
El equipo de búsqueda se trasladó al sector conocido como El Naranjal, identificado como el último punto donde vieron al niño.
La perra de rastreo Kira tomó la muestra de olor e inició el recorrido dentro del monte de vegetación tupida, realizando giros en círculo hasta retornar al punto inicial.
Un fuerte viento del norte dispersó las partículas corporales en el ambiente, provocando una densa laguna de olor que bloqueó la capacidad del can para avanzar por el perímetro.
Durante ese procedimiento, Antonio Benítez caminó pegado al equipo de rastreo, situación que incomodó a la adiestradora e impulsó a Yamila Alegre a solicitarle al comisario Walter Maciel que retirara al hombre de la zona.
Al mediodía del catorce de junio, la comitiva se dirigió a una zona de arena tras el aviso sobre marcas en el suelo.
Las huellas registradas en el terreno correspondían a pisadas de pies descalzos de un menor.
En ese trayecto entre matorrales, la perra Kira sufrió una herida sangrante en la nariz por una espina y recibió una descarga eléctrica al intentar beber agua en un molino.
A las cuatro y media de la tarde del mismo día, las autoridades notificaron la localización de un calzado enterrado en el barro.
Durante el desplazamiento hacia el lugar del hallazgo, Yamila Alegre se cruzó con Laudelina, tía de Loan, quien le afirmó haber encontrado el botín de forma personal.
Al consultar sobre la versión de la mujer, el comisario Walter Maciel desestimó la afirmación de Laudelina y se atribuyó formalmente el hallazgo del calzado ante la fuerza policial.
En la escena concreta, el botín permanecía semi enterrado en la superficie lodosa, rodeado por pisadas de pies descalzos.
Yamila Alegre retiró la plantilla del calzado para presentarle el olor al animal, logrando que Kira marcara un trayecto corto hacia otra huella antes de perder el rastro por completo.
La tarde del quince de junio, el comisario Walter Maciel ordenó inspeccionar el automóvil de Ramírez, conocido con el apodo de Fierro.
La especialista le aclaró al jefe policial que el can no poseía especialización en habitáculos de vehículos, procediendo de todos modos con la inspección sin registrar reacciones de la perra Kira.
En ese lugar, Ramírez le comentó a la funcionaria que los niños habían estado jugando en las inmediaciones del vehículo antes de la desaparición.
Al término de las exhaustivas jornadas de rastreo, Yamila Alegre fue trasladada a la sede policial de 9 de Julio para rubricar seis actas oficiales.
Afectada por el agotamiento físico acumulado, la adiestradora firmó los formularios presentados por las autoridades sin leer su contenido redactado.
En el interrogatorio judicial, Yamila Alegre confirmó que el animal carecía de certificación oficial por limitaciones económicas, respaldando su operatividad en la experiencia previa de campo.
La testigo ratificó que no observó maniobras deliberadas por parte de Antonio Benítez para desviar la trayectoria del perro en El Naranjal.
La adiestradora concluyó que las condiciones climáticas severas impidieron determinar si el niño Loan fue alzado a un vehículo o retirado del lugar por terceros.
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