Petro ACABÓ FARSA: Así ABELARDO QUEDA En APRIETOS; ‘PARACO’ Confiesa VERDAD Del ‘VOTO FUSIL’
Revelación bomba en la Sierra Nevada desmiente la narrativa oficial sobre el supuesto voto fusil en las elecciones de Colombia

En un giro absolutamente inesperado que ha sacudido los cimientos de la política colombiana, la narrativa sobre el presunto uso de la fuerza armada para beneficiar electoralmente a la izquierda ha quedado completamente desmantelada.
Durante la última contienda presidencial, los sectores de la extrema derecha impusieron en la opinión pública la tesis conocida como el “voto fusil”.
Esta versión sostenía que el crecimiento electoral de la coalición Pacto Histórico y de Iván Cépeda respondía a la presión sistemática de estructuras criminales sobre los votantes en los territorios más conflictivos del país.
Sin embargo, las recientes declaraciones de un comandante paramilitar han dado un vuelco dramático a la historia, dejando al descubierto una realidad diametralmente opuesta.
Se trata de alias Pinocho, jefe de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, quien rompió el silencio en una entrevista concedida a la periodista Salud Hernández del medio Revista Semana.
La comunicadora, identificada con la extrema derecha, buscaba obtener una confesión clara que vinculara directamente a las organizaciones armadas con la campaña de Iván Cépeda y del movimiento del expresidente Gustavo Petro.
Para sorpresa de la entrevistadora, el líder criminal desmintió categóricamente la existencia de cualquier orden o coacción para favorecer a la izquierda.
Alias Pinocho aseguró que en las zonas bajo el control de su estructura se garantizó la libertad de voto y que la población civil no fue obligada a respaldar a ninguna candidatura específica.
El momento de mayor tensión en la entrevista ocurrió cuando el jefe paramilitar reveló que la mayor parte de la propaganda electoral en su territorio pertenecía a Abelardo de Espriella.
Según el testimonio explícito de alias Pinocho, los habitantes y los integrantes de las comunidades en esa región terminaron votando masivamente por Abelardo de Espriella, quien finalmente se consolidó como presidente de la República.
Esta declaración desmontó en pleno aire la estrategia mediática que pretendía presentar las coincidencias territoriales de votación como una prueba inequívoca de complicidad criminal.
Las palabras del comandante criminal evidenciaron que la presencia de un grupo armado en una zona no determina automáticamente el comportamiento electoral a favor del progresismo, pues fue la opción de Abelardo de Espriella la que obtuvo el respaldo en dicho bastión.
La Misión de Observación de la Unión Europea y otras organizaciones electorales ya habían confirmado con anterioridad la ausencia de evidencia sobre el supuesto “voto fusil” en favor de Iván Cépeda.
A pesar de estos fallos e informes, sectores afines a Abelardo de Espriella continuaron difundiendo contenidos en redes sociales para sembrar dudas sobre la legitimidad de las votaciones del Pacto Histórico.
Ante estas revelaciones, el expresidente Gustavo Petro reaccionó de manera contundente señalando que el verdadero “voto fusil” fue el que benefició a Abelardo de Espriella.
El exmandatario denunció que detrás del ataque sistemático contra su proyecto político existió una red de manipulación digital financiada por la extrema derecha internacional.
Entre los nombres citados en este esquema figura el argentino Fernando Cerimedo, estratega procesado por la justicia peruana por sus operaciones en plataformas digitales.
Un audio filtrado reveló una conversación de Fernando Cerimedo sobre Javier Negre, un influyente creador de contenidos vinculado al medio La Derecha Diario y cercano a la campaña de Abelardo de Espriella.
En dicha grabación, Fernando Cerimedo se refiere a Javier Negre como “un mercenario de la verdad”, alguien peor que él, debido a sus métodos de difusión de información.
La red mediática asociada a Javier Negre utilizó herramientas de inteligencia artificial y presuntas granjas de perfiles falsos para manipular la conversación pública en Colombia durante las elecciones.
Esta campaña digital buscaba indisponer a la ciudadanía contra las reformas sociales impulsadas por el gobierno saliente y contra figuras como Iván Cépeda.
De acuerdo con Gustavo Petro, Javier Negre actuó como asesor de comunicación en la sombra para la candidatura de Abelardo de Espriella.
El expresidente cuestionó amargamente cómo sectores de trabajadores terminaron votando por la fórmula de Abelardo de Espriella y José Manuel Restrepo, siendo este último el abogado que demandó ante los tribunales la reforma laboral que devolvía derechos a la clase obrera.
La entrevista realizada por Salud Hernández no solo desbarató la acusación contra la izquierda, sino que dejó expuesto un incómodo vínculo histórico del actual mandatario.
Alias Pinocho le recordó a la periodista que Abelardo de Espriella conoce perfectamente las dinámicas de sometimiento a la justicia porque en el pasado se desempeñó como abogado defensor de jefes paramilitares en los procesos de Justicia y Paz.
El líder de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada envió un mensaje directo a Abelardo de Espriella pidiéndole que, dada su experiencia previa con los grupos armados ilegales, cree un marco jurídico o ley de sometimiento que garantice penas reducidas de cinco a ocho años.
El jefe criminal dejó claro que no tiene intención de entregarse a ciegas ni de someterse a una estrategia puramente militar de bombardeos y combate directo.
Alias Pinocho advirtió que la promesa del gobierno de eliminar a las estructuras armadas únicamente con la fuerza del Ejército es totalmente falsa e ineficaz.
Según el comandante, las operaciones militares en la Sierra Nevada no destruirán al grupo armado, pero sí pondrán en riesgo la vida de los campesinos, las comunidades indígenas y el sector turístico de la zona.
El jefe paramilitar reiteró su disposición personal de someterse a las autoridades de Colombia y de responder ante la justicia de los Estados Unidos por los cargos de narcotráfico que pesan en su contra, siempre y cuando existan garantías jurídicas claras.
Asimismo, reveló que mandos intermedios de su organización, como el líder conocido bajo el alias de Bendito Menor, expresaron en el pasado su interés de someterse ante las autoridades estadounidenses.
No obstante, Gustavo Petro confirmó que el gobierno de Washington no aceptó dicha oferta en su momento, lo que llevó a que estos sectores terminaran alineándose con la propuesta política de Abelardo de Espriella.
La contienda electoral del 21 de junio, donde el equipo de Abelardo de Espriella esperaba una victoria aplastante, se redujo a una estrecha diferencia de poco más de 200.000 votos, alcanzando el 49% de los sufragios.
Para justificar el apretado margen frente al avance del progresismo representados por Iván Cépeda, se intensificaron las narrativas sobre alianzas con estructuras al margen de la ley.
El fallido intento de Salud Hernández por comprometer al Pacto Histórico terminó por mostrar un espejo político imprevisto que salpica al actual gobierno.
La tesis defensiva del exministro de Defensa y general en retiro Jorge Mora, quien respaldaba la teoría del voto condicionado contra Iván Cépeda, se desmoronó tras el testimonio del propio actor armado.
Mientras la opinión pública sigue digiriendo el impacto de la entrevista, la certeza de que el apoyo paramilitar no favoreció a la izquierda sino a sus opositores ha transformado la lectura sobre la legitimidad del mapa político en Colombia.
Fuente: Noticias Christian Martínez