¡REVELACIÓN ESCANDALOSA EN EL TRIBUNAL! Desmascaran el engaño de la camioneta lavada y la trampa del rastreo en el caso Loan Peña
El oscuro secreto oculto en el equipaje olvidado que termina por acorralar al matrimonio más sospechoso

El análisis exhaustivo de las declaraciones judiciales y las pruebas técnicas en el proceso por la desaparición del menor Loan Peña expuso contradicciones insalvables en el comportamiento de Victoria Caillava y Carlos Pérez.
Tras la comida compartida en la vivienda de la abuela Catalina, la imputada Victoria Caillava y su pareja Carlos Pérez abandonaron la propiedad de forma precipitada.
En esa salida apresurada, Victoria Caillava dejó olvidada su cartera personal en el inmueble rural de la abuela Catalina, un detalle que marcó el inicio de una serie de inconsistencias cronológicas en el expediente.
En sus posteriores comparecencias ante la justicia, ningún integrante del matrimonio justificó el retorno al lugar para recuperar la pertenencia abandonada.
La investigación puso al descubierto severas contradicciones en los dichos de Carlos Pérez respecto al destino y uso de los vehículos familiares.
En sus primeras declaraciones, Carlos Pérez afirmó que la camioneta permaneció guardada en el garaje del domicilio, omitiendo que el rodado fue sometido a un lavado integral al día siguiente de la desaparición del niño.
Los perros de búsqueda de la división canes registraron una reacción positiva al detectar el rastro biológico de Loan Peña tanto en la camioneta como en el automóvil Ford Ka del matrimonio.
Durante los interrogatorios, Carlos Pérez argumentó que se alejó de la propiedad para buscar una oveja recién nacida, sosteniendo la hipótesis de que el menor fue atacado por un animal en el descampado.
El imputado alegó además que el retiro urgente del almuerzo obedeció a la necesidad de ver un partido de fútbol en su vivienda, pese a que la zona rural registraba un corte total del suministro eléctrico en ese horario.
Un elemento de particular atención judicial se produjo cuando Carlos Pérez ofreció explicaciones espontáneas sobre la cantidad de carne almacenada en el freezer de su casa sin que los investigadores formularan preguntas sobre ese artefacto.
La fiscalía detectó discrepancias absolutas entre los itinerarios declarados por Victoria Caillava, Carlos Pérez y el hijo de la mujer al cotejarlos con la localización de las antenas de telefonía celular y el GPS.
El hijo de Victoria Caillava, quien afirmó haber acudido a la zona junto a un grupo de obreros para colaborar en el rastreo del menor, figuró posicionado por las celdas telefónicas en sectores geográficos distantes de los descampados.
Las pericias sobre los objetos personales del menor confirmaron que la única gorra perteneciente a Loan Peña permanecía guardada en el domicilio de su madre al momento del operativo de búsqueda.
Las imágenes incorporadas a la causa demostraron que la vegetación del terreno el día del hecho presentaba un pastizal de gran altura, a diferencia de los registros fotográficos difundidos semanas después.
Los testimonios de allegados incorporados al expediente ratificaron que Loan Peña era un niño de carácter extremadamente tímido, aferrado permanentemente a su madre y sin hábito de desplazarse en solitario hacia zonas de monte o pastizales.
Fuente: CODIGOS SECRETOS