CAROLINA LOSADA SE QUISO HACER LA VIVA Y MAYANS se la pudrió
Un bochornoso cruce verbal en el recito del Senado dejó al descubierto la verdadera dimensión de la crisis política y económica que atraviesa la Argentina.

El estallido dentro de la sesión legislativa comenzó cuando la autoridad que presidía el debate interrumpió la alocución de un legislador para exigirle un cambio drástico en el uso del vocabulario.
La advertencia incluyó la amenaza explícita de cortarle el micrófono al parlamentario si continuaba utilizando calificativos e insultos considerados fuera de lugar.
La respuesta de la presidencia fue directa al calificar la actitud del senador como vergonzosa y ordinaria, pidiéndole elevar el nivel de la discusión en la cámara alta.
El legislador interpelado reaccionó exigiendo que se recurra al diccionario para verificar el significado de la palabra empleada, al tiempo que arremetió contra Javier Milei por su forma de comunicarse con la sociedad.
Lejos de pacificar el ambiente, el parlamentario lanzó duras críticas contra la bancada del PRO por acompañar las iniciativas económicas del oficialismo.
El senador calificó ese respaldo como coherente tras señalar que el equipo económico actual es exactamente el mismo que acompañó a Mauricio Macri.
Durante la exposición se acusó a Santiago Bausili, exsecretario de finanzas, y a Federico Sturzenegger de haber destruido previamente el Banco Central.
El discurso remarcó cómo Federico Sturzenegger utilizó las Lebac como esquema de estabilización luego de aplicar una devaluación inicial del 60%.
Para sostener ese esquema se emitieron primero 776.000 millones en Lebac para luego duplicar esa cifra en lo que se definió como una bicicleta financiera devastadora.
La denuncia parlamentaria detalló cómo ese plan económico integrado por Federico Sturzenegger, Luis Caputo y Mauricio Macri terminó colapsando de forma inevitable.
Ante esa caída, el gobierno norteamericano de Donald Trump otorgó un crédito de 57.000 millones de dólares sin el dictamen previo del Banco Central.
La senadora Flavia Royón había recordado previamente que la ley exige dicho dictamen técnico para evaluar la capacidad real de pago del país a partir de sus exportaciones e importaciones.
El Banco Central había determinado que la Argentina solo podía afrontar una capacidad de pago de 12.000 millones de dólares y no los 57.000 millones concedidos.
Esa maniobra vulneró los estatutos del Fondo Monetario Internacional y los principios constitucionales de autorización previa por parte del Congreso.
El programa económico terminó desplomándose cuando Hernán Lacunza debió anunciar el reperfilamiento de la deuda pública.
El legislador advirtió que las promesas de lluvia de inversiones del gobierno de Javier Milei tras 1000 días de gestión resultaron ser una falsedad absoluta.
Como contrapartida, se remarco que Brasil atrajo 73.000 millones de dólares en inversiones y México recibió 50.000 millones bajo gestiones calificadas de socialistas por el oficialismo.
El análisis parlamentario tildó a la Ley Bases como una ley de entrega que destruyó el esquema de Compre Argentino y paralizó la economía nacional.
La denuncia alertó que la nueva reforma del Banco Central busca financiar un programa que ya acumula 110.000 millones de dólares en deuda y reservas negativas por 6.000 millones.
El senador acusó a la gestión de entregar la autoridad monetaria a directores vinculados a intereses de Estados Unidos que percibirán sueldos de 90 millones de pesos.
Uno de los puntos más graves expuestos fue la advertencia sobre un inminente riesgo de corralito y corralón para los ahorristas argentinos.
La norma aprobada autoriza a utilizar los 15.600 millones de dólares de depósitos privados y el oro de las reservas como garantía de endeudamiento.
El legislador fustigó a Luis Caputo por pedirle a los ciudadanos que saquen sus dólares del colchón mientras mantiene el 90% de sus fondos personales en el exterior.
Se hizo referencia a las recientes denuncias en las Naciones Unidas contra la Argentina por favorecer el lavado de dinero proveniente del narcotráfico a través de estas políticas.
Asimismo, se cuestionó la manipulación de los datos oficiales de inflación y pobreza denunciada por Marco Lavagna.
Con las mediciones actuales que contemplan alquileres y servicios, la canasta básica real se ubica en 2 millones de pesos y no en las cifras oficiales.
El senador fundamentó que la reforma destruye el esquema constitucional y deja al país al borde de una devaluación del 120% y una inflación superior al 300%.
El legislador advirtió que la asfixia económica sobre la provincia de Buenos Aires puede forzar la emisión de monedas locales, afectando al 40% del sistema productivo.
La intervención legislativa concluyó en medio de aplausos, risas y la ratificación del rechazo total a la entrega de las reservas nacionales.
Fuente: Revolución Popular Noticias