Benítez reveló cómo fue el momento de la desaparición: “Dejé de verlo y me agarró desesperación”
En una audiencia de alta tensión dramática dentro del proceso judicial por la desaparición del pequeño Loan Danilo Peña, su tío Bernardino Antonio Benítez rompió el silencio frente al tribunal para entregar una reconstrucción minuciosa de los instantes previos y posteriores a la pérdida de rastro del menor.

El acusado se presentó ante las autoridades judiciales bajo la condición de soltero, confirmando su separación definitiva de Laudelina Peña tras los trágicos sucesos ocurridos en la provincia de Corrientes.
Durante su exposición, Bernardino Antonio Benítez mantuvo un relato pausado pero firme al detallar el momento exacto en que advirtió la ausencia del niño en la zona del naranjal.
Según el testimonio brindado en la sala, la alerta se desencadenó cuando uno de los niños presentes en el lugar comenzó a gritar buscando a los adultos para avisar sobre la falta de un integrante del grupo.
En ese instante, Daniel Ramírez reaccionó de inmediato consultando sobre la identidad del menor ausente y sugirió comunicarse por teléfono para verificar si el niño había regresado a la vivienda familiar.
Bernardino Antonio Benítez precisó que realizó un primer intento de llamada hacia el teléfono de Laudelina Peña a las catorce horas con veinticuatro minutos, pero la comunicación fue cortada tras sonar un par de veces.
Sesenta segundos más tarde, a las catorce horas con veinticinco minutos, el hombre logró entablar contacto directo con su entonces pareja para preguntarle si Loan Danilo Peña había llegado a la propiedad de Catalina Peña.
En ese diálogo, Laudelina Peña le indicó que el menor se había dirigido hacia el monte de cítricos junto a Daniel Ramírez y Mónica del Carmen Millapi.
Bernardino Antonio Benítez le confirmó que el niño había estado presente en el lugar comiendo naranjas, pero aclaró que desconocía el rumbo exacto que había tomado o si se encontraba caminando de regreso por el sendero.
La orden dada por Laudelina Peña en esa misma conversación fue iniciar la búsqueda inmediata del pequeño en los alrededores.
El impacto de la noticia desató un estado de desesperación en el acusado, quien reconoció ante los jueces no recordar con precisión si cortó la llamada antes de guardar el teléfono móvil en su bolsillo.
Esa circunstancia técnica explicó por qué el registro pericial de la línea telefónica marcó una conexión prolongada sin flujo de diálogo entre los interlocutores.
Tras guardar el dispositivo, Bernardino Antonio Benítez regresó junto a Daniel Ramírez hacia el sector de los árboles de naranja para inspeccionar la zona, sin hallar rastros del niño.
Posteriormente, el hombre se adentró en el monte recorriendo sectores de vegetación tupida y tramos despejados, hasta cruzarse con Camila Peña cerca de las catorce horas con treinta y cinco minutos.
Al ser interrogada sobre el paradero de Loan Danilo Peña, la mujer confirmó que tampoco lo había visto en el trayecto.
Las pruebas incorporadas a la causa descartaron la existencia de una red previa de trata de personas, derivando en el sobreseimiento de los imputados por dicho delito por decisión de la justicia federal de Goya.
La acusación principal se focalizó en la sustracción y ocultamiento del menor, en un escenario donde la defensa sostiene la inocencia de Bernardino Antonio Benítez, Daniel Ramírez y Mónica del Carmen Millapi bajo la hipótesis del accidente vial.
La jornada judicial contó con la presencia constante de los padres de la víctima, María Noguera y José Peña, acompañados por su hijo Mariano Peña, quienes siguieron cada detalle de la declaración a corta distancia de los imputados.
En un momento de máxima emotividad, Bernardino Antonio Benítez se quebró en llanto al denunciar ante el tribunal que fue víctima de agresiones físicas dentro de la dependencia policial para forzar una confesión.
Por decisión estratégica de su defensa, el acusado optó por no responder las preguntas formuladas por las querellas y las demás partes intervinientes en el debate oral.
El proceso continuará en las próximas horas con la citación formal del excomisario Walter Maciel, cuya declaración promete aportar nuevos elementos sobre el operativo desplegado tras la desaparición.
Todos los imputados permanecen privados de la libertad bajo custodia estricta, siendo trasladados diariamente hacia el penal ubicado en la ciudad de Resistencia mientras concluyen las audiencias.
Fuente: Todo Noticias