DURÍSIMO GOLPE para la NORUEGA y FELICIDAD para Mette Marit
¿Qué dramático secreto oculta la doble tragedia que golpea a la corona en quince días?

La muerte de la princesa Astrid de Noruega sacudió a la familia real quince días después del fallecimiento de su hermano, el rey Harald V.
El príncipe Haakon decretó que las banderas ondeen a media asta en el balcón del palacio el día del deceso para honrar la memoria de la tía del heredero.
A los 22 años, la princesa Astrid asumió el papel de primera dama tras la muerte de la princesa heredera Marta en 1954, cuando Harald V contaba con solo 17 años.
El primer ministro y el presidente del Parlamento emitieron sus condolencias tras confirmarse que la princesa Astrid recibirá un funeral de Estado.
En mayo de este año, la hermana de Harald V estuvo ingresada en el Hospital Nacional de Oslo por una insuficiencia cardíaca que requirió la implantación de un marcapasos, un mes después de sufrir una neumonía en abril.
Tras superar ese cuadro respiratorio, la princesa Astrid reapareció el 4 de mayo junto a Haakon en el Ayuntamiento de Oslo para el 50 aniversario de Dislexia Norway, entidad de la que era mecenas debido a la dislexia que ella misma padecía.
A pesar de su condición médica, la princesa estudió Economía e Historia Política en la Universidad de Oxford y mantuvo su agenda institucional hasta el final de sus días.
El deseo de la princesa Astrid de unirse al medallista olímpico Johan Martin Ferner, hijo de un sastre, la llevó a declararse en huelga por amor y abandonar sus funciones oficiales como primera dama.
El obispo de Oslo se negó a oficiarle el matrimonio por la condición de divorciado del novio, postura que persistió tras la participación de la princesa en el crucero del yate Agamenón organizado por la reina Federica de Grecia en 1954.
El enlace se celebró finalmente en 1961, lo que le provocó a la princesa Astrid la pérdida del tratamiento de Alteza Real, su asignación anual de 50.000 coronas y sus derechos de sucesión al trono.
El gobierno noruego le otorgó en 2002 una pensión honorífica por sus servicios a la corona, manteniendo su matrimonio con Johan Martin Ferner hasta el fallecimiento de este en 2014.
Los cinco hijos de la princesa Astrid, Catherine Ferner, Benedikte Ferner, Alexander Ferner, Elisabeth Ferner y Carl Christian Ferner, junto a sus siete nietos, hicieron público un comunicado de despedida.
La casa de modas Ferner Jacobsen, negocio familiar con sede en Oslo administrado por las nuevas generaciones tras la muerte de Johan Martin Ferner, emitió un mensaje de homenaje destacando la huella de la princesa en Noruega.
Durante el rodaje de la película “Wild in the Country”, la princesa Astrid conoció personalmente al cantante Elvis Presley.
Las joyas de la princesa Astrid incluyen el parure de turquesas, cuya tiara de diamantes y turquesas fue cedida por el rey Eduardo VII a la reina Alejandra en su cumpleaños 58 en 1902.
La pieza pasó a la reina Maud de Noruega, permaneció custodiada en Inglaterra desde 1938 durante el exilio de la Segunda Guerra Mundial y retornó a manos noruegas hasta que la princesa Astrid la recibió tras la muerte de su madre en 1954.
La asignación oficial de la tiara de turquesas como propiedad personal de la princesa Astrid se produjo en 1968, durante el reparto de joyas reales cuando Harald V era príncipe heredero.
El conjunto histórico de turquesas y diamantes pasará a la línea principal de la familia real para ser utilizado por Mette-Marit o la princesa Ingrid, según los deseos expresados en vida por la propia princesa Astrid.
Fuente: Vuestro Lugar Favorito