Laudelina se arrepintio?? – Caso Loan
El giro inesperado en las audiencias judiciales que desmanteló la coartada de los acusados por la desaparición del menor

El juicio oral por la desaparición del menor Loan Danilo Peña registró jornadas de extrema tensión en el tribunal tras la suspensión de la declaración del perito biólogo de la Policía Federal Argentina, Pablo Andrés Noeda.
El especialista, responsable de firmar el informe pericial 541 sobre la muestra M10 obtenida en el guardabarros delantero derecho de la camioneta Ford Ranger blanca de Carlos Pérez y María Victoria Caillava, no se presentó a la audiencia fijada.
El informe oficial elaborado por Pablo Andrés Noeda determinó la existencia de una secuencia de ADN nuclear correspondiente a un ser humano masculino, la cual requirió tres procesos de amplificación técnica para constituir un perfil consenso apto para cotejo.
Por su parte, las pericias posteriores ejecutadas sobre la misma muestra por el laboratorio de medicina genómica de la Universidad Nacional del Nordeste arrojaron un resultado opuesto, señalando la imposibilidad de obtener material genético analizable en la muestra extraída del vehículo de Carlos Pérez y María Victoria Caillava.
Durante la audiencia 28 del proceso judicial, la abogada Mónica Chiribín notificó la suspensión del careo solicitado previamente entre su asistida, Laudelina Peña, y el excomisario Walter Maciel.
Ante el desbaratamiento de la diligencia, el imputado Walter Maciel rechazó la posibilidad de someterse a futuros careos con Laudelina Peña y cuestionó el desempeño del fiscal Juan Carlos Castillo, afirmando haber solicitado la detención de la mujer en siete oportunidades durante las primeras horas de la investigación.
El excomisario Walter Maciel denunció ante el tribunal haber recibido un mensaje de texto intimidatorio mientras permanecía privado de la libertad en Buenos Aires, acusando a la abogada Mónica Chiribín de estar detrás de dicha maniobra.
La defensora Mónica Chiribín rechazó de manera categórica las imputaciones de Walter Maciel, solicitando que se deje constancia en el expediente sobre los presuntos actos de hostigamiento cometidos por el exjefe policial durante las audiencias.
En la misma jornada declaró el perito criminalístico de la policía provincial Roberto Quiróz, quien detalló la preservación de la cadena de custodia de una cinta roja hallada junto a un montículo de tierra durante los rastrillajes iniciales.
Durante la audiencia 29 prestaron testimonio cinco testigos clave vinculados a los primeros procedimientos ejecutados tras la desaparición del menor en la localidad de Nueve de Julio.
El jefe de Bomberos Voluntarios, José Manuel Ojeda, declaró haber visto a Antonio Benítez el día de la desaparición sin remera, transpirado y portando una prenda de vestir envuelta en el brazo a las diecisiete horas y cuarenta minutos.
El testimonio de José Manuel Ojeda contradijo de forma directa la declaración emitida previamente por Antonio Benítez, quien había negado ante el tribunal haberse cambiado de indumentaria durante las tareas de búsqueda.
José Manuel Ojeda detalló además que la cámara térmica del dron utilizado la noche del hecho detectó dos puntos de calor en el terreno, confirmando en el lugar que se trataba de dos terneros y descartando que el menor se encontrara en dicho perímetro.
La vecina Brisa de los Ángeles Contreras afirmó haber presenciado a una persona lavando la zona de la rueda delantera de la camioneta blanca de María Victoria Caillava y Carlos Pérez entre las catorce horas y treinta minutos y las quince horas y quince minutos del quince de junio.
Un residente de la zona declaró haber encontrado dos teléfonos celulares pertenecientes a María Victoria Caillava dentro de una bolsa tirada en un cesto de basura cercano a su vivienda, registrando la llamada entrante de una enfermera identificada como Alicia.
El enfermero del hospital local Martín Robledo modificó su testimonio previo al afirmar que observó a María Victoria Caillava con síntomas de tos la tarde del hecho, a diferencia de su declaración inicial de dos mil veinticuatro.
El baqueano Diego Luque desmintió versiones previas al declarar que no observó de forma directa la pisada menor hallada en el barro durante las tareas de rastreo a caballo del catorce de junio.
El proceso judicial continuará con las citaciones fijadas para los testigos Alicia Axón y la periodista Paula Bernini, mientras catorce imputados permanecen procesados bajo la presunción de inocencia en una causa que podría extenderse hasta el año dos mil veintisiete.
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