¡FUERTES DECLARACIONES! DEL EX MARIDO DE LETIZIA ORTIZ DEJAN EN SHOCK A FELIPE VI Y CASA REAL
El documento judicial sobre el divorcio entre Letizia Ortiz y Alonso Guerrero que permanece custodiado en la caja fuerte de los juzgados de Arganda del Rey

Un expediente judicial de carácter confidencial guardado bajo estricta seguridad en los juzgados de Arganda del Rey mantiene en estado de máxima alerta a la Casa Real española tras revelarse el contenido relativo a la sentencia de divorcio entre Letizia Ortiz y su primer esposo, Alonso Guerrero.
El documento, que ambas partes acordaron y firmaron en su momento, contiene precisiones y alegaciones que comprometen de forma directa la imagen pública de la actual reina consorte de España.
Durante la transmisión del compromiso oficial el 3 de noviembre de 2003, Felipe VI se mostró sumamente emocionado y manifestó la enorme alegría que le producía el proyecto común iniciado junto a la entonces periodista.
Las declaraciones institucionales vertidas en aquel momento contrastan de manera absoluta con las vivencias previas que involucran a Alonso Guerrero, David Tejera y Jaime del Burgo.
A pesar de que el escritor y profesor de literatura ha mantenido un perfil reservado a lo largo de los años, sus señalamientos sobre la convivencia previa y el desenlace de la pareja quedaron asentados de forma indeleble.
Alonso Guerrero definió a Letizia Ortiz como una persona de carácter sumamente fuerte, tóxica y mandona, perfilando una conducta que se manifestó con posterioridad en los conflictos suscitados en el Palacio de la Zarzuela con la familia del monarca.
El inicio de la relación entre ambos causó un verdadero revuelo social, dado que comenzó cuando ella tenía apenas 17 años y era su alumna en el instituto donde él impartía clases de literatura.
A pesar de haber mantenido un noviazgo prolongado, el matrimonio civil posterior tuvo una duración extremadamente breve tras enfrentar múltiples crisis emocionales.
Una de las etapas más tensas de la pareja se produjo cuando Letizia Ortiz se trasladó a trabajar a México, período en el cual ocurrieron discusiones a gritos y la irrupción reiterada de otros hombres en la vida de la comunicadora.
En el expediente de divorcio guardado bajo llave en Arganda del Rey, se incorporaron alegaciones formales sobre la presencia de terceras personas durante el matrimonio, señalando la infidelidad de la consorte como la causa determinante de la ruptura definitiva.
El reconocimiento de dichas causales mediante la firma estampada por Letizia Ortiz y Alonso Guerrero convierte al documento judicial en una prueba física e irrefutable que no puede ser manipulada ni desmentida.
La divulgación de estos antecedentes se suma a las revelaciones realizadas en su momento por su primo David Rocasolano, con quien la monarca cortó todo tipo de relación tras la publicación de una biografía no autorizada.
En dicho texto, David Rocasolano reveló que su prima sufrió dos interrupciones voluntarias del embarazo antes de su enlace real.
Tales episodios fueron confesados en su momento a Felipe VI, quien junto al rey Juan Carlos I emprendió un operativo deliberado para eliminar cualquier rastro o prueba documental del pasado de la reina.
Asimismo, figuras públicas como Jaime Peñafiel y Pilar Eyre han respaldado estas informaciones sobre la vida afectiva simultánea que la consorte mantuvo en distintas etapas de su vida.
Las maniobras orquestadas desde el entorno de la corona para borrar los registros previos de la reina se han visto obstaculizadas por la inmediatez de la tecnología y la difusión en redes sociales.
La presencia de la sentencia firme firmada por los cónyuges en los tribunales de Arganda del Rey representa la prueba material más contundente sobre la conducta personal de la consorte antes de su llegada al trono.
Las actuaciones de la Casa Real continúan enfocadas en evitar que el contenido integral de la sentencia bajo clave tome estado público.
Fuente: HablandoClaro